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Himno

Vida Y Esperanza

Esta bella canción describe una conversión que cambia por completo la manera de vivir. A través de la experiencia de haber conocido a Cristo, la letra señala que el rumbo anterior de confusión y búsqueda termina cuando alguien interviene en la vida y la endereza. El tema central es una esperanza que se percibe como viva y real, capaz de dar sentido y propósito al día a día, alejando lo que antes absorbía el alma. El mensaje transmite fidelidad y continuidad: una vida renovada en Cristo, un compromiso que no quiere volver atrás y la certeza de que, aun cuando la historia en este mundo termine, hay un encuentro definitivo y una promesa de regreso.

Letra

Cuando antes yo perdido estaba
Ignoraba el verdadero vivir
Confundido en esta vida andaba
Sin saber que algo había para mí.
Cuando alguien se cruzó en mi camino
Algo extraño dentro de mi pasó
Fue Jesucristo que tocó mi vida
Y a la vez mi paso enderezó.

Ahora que conozco a Dios
No volveré al mundo aquel
Mi vida en El volvió a nacer
En El completo estoy (Bis)
No hay otro como El (2ª vez)

A mi vida Cristo dió esperanza
Esperanza viva para mí
Hoy no quiero nada que me quite
Lo que Cristo ha comenzado en mí.
Ya muy pronto sé que de este mundo
Con la iglesia tengo que partir
Porque Cristo ha dicho en su Palabra
Yo me voy pero vendré por ti.

Reflexión

Muchas veces caminamos por la vida sintiéndonos perdidos, confundidos y sin una dirección clara, ignorando que existe un propósito verdadero diseñado para nosotros. La letra de este canto nos confronta con ese estado de confusión en el que alguna vez anduvimos, sin saber que había algo hermoso preparado para nuestras vidas. Sin embargo, el amor de Dios siempre sale a nuestro encuentro. En el momento más inesperado, Jesucristo se cruza en nuestro camino. Su toque no es una simple emoción pasajera; es un encuentro real y transformador que endereza nuestros pasos y nos devuelve el verdadero sentido de vivir.

Al experimentar este encuentro, nuestra realidad cambia por completo. Conocer a Dios produce un nuevo nacimiento, una renovación tan profunda que nos hace comprender que solo en Él estamos completos. Qué invitación tan tierna y desafiante nos hace esta alabanza para nuestra vida diaria: decidir no volver al mundo de confusión que dejamos atrás, sino permanecer firmes en Aquel que nos rescató. Si hoy te sientes incompleto o abrumado por las dudas, te invito a abrir el corazón a Jesús con fe. No hay nadie como Él para llenar tus vacíos y darte la plenitud y la paz que tanto anhelas.

Esta nueva vida está llena de una esperanza viva que Cristo mismo ha depositado en nosotros. Nuestro deber diario es cuidar con gratitud esa obra que Él ha comenzado en nuestro interior, no permitiendo que nada nos robe la gracia recibida. Caminamos con la mirada puesta en el futuro, confiando plenamente en la hermosa promesa que Él ha dejado en su Palabra: "Yo me voy pero vendré por ti". Te animo a abrazar esta bendita esperanza con confianza, sabiendo que tu caminar hoy está seguro en sus manos y que nos espera un destino glorioso junto a Él.