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Coro

Si Tratara

Esta bella canción celebra la gratitud frente a la grandeza divina. A través de imágenes de imposibles recuentos—las bendiciones que desbordan el alma, las estrellas, los granos de arena y cada gota de lluvia—revela que la misericordia de Dios es tan inmensa que nunca podría agotarse. El mensaje central es claro: aunque el ser humano intente medir, no alcanza a comprender la magnitud del cuidado recibido. En los momentos de necesidad, la presencia de Dios se manifiesta como un regalo continuo, derramando bendiciones y mostrando fidelidad. La canción invita a reconocer esa provisión constante y a confiar en un amor que supera la cuenta de cualquier cosa imaginable.

Letra

I
Si tratara de contar tus bendiciones mi Dios,
Sé que el número sería muy grande para mí
Y si de alguna manera las pudiera contar
Pasaría un millón de años así.

Es más fácil contar las estrellas mi Dios,
los granos de arena del mar,
cada gota de lluvia poderlas juntar,
Que contar tus bendiciones en mí.

II
Yo no puedo explicar tu grandeza mi Dios
Que se expresa en tu amor para mí,
Cuando más te necesito allí estás mi Dios,
Derramando bendiciones en mí.

Reflexión

A veces, en el afán del día a día, nos detenemos un instante a contemplar la inmensidad de la creación. Miramos el cielo estrellado, pensamos en la infinidad de los granos de arena en la playa o en la delicadeza de cada gota de lluvia que cae. Sin embargo, hay algo que supera con creces todos estos misterios de la naturaleza: la cantidad de bendiciones que Dios ha derramado sobre nuestras vidas. Si intentáramos sentarnos a enumerar cada uno de los favores, detalles y cuidados que el Creador ha tenido con nosotros, nos daríamos cuenta de que un millón de años no sería suficiente para terminar la tarea. Su bondad es simplemente incalculable y sobrepasa nuestra capacidad humana de comprensión.

Esta hermosa realidad nos invita a contemplar la grandeza divina, no como un concepto lejano, sino como una expresión viva de su amor personal por nosotros. Aunque no podamos explicar con palabras la magnitud de ese amor tan inmenso, sí podemos experimentar su maravillosa realidad en lo cotidiano. Especialmente en esos momentos de debilidad y dificultad, cuando el camino se vuelve cuesta arriba y sentimos que ya no podemos más, es cuando su cercanía se hace más evidente. Justo en el instante de mayor necesidad, Dios se hace presente, extendiendo su mano tierna y derramando sus bendiciones para sostenernos y darnos paz.

Hoy te invito a hacer una pausa en tu caminar y a abrir el corazón con fe a esta verdad. Aunque no alcances a comprender la grandeza de su amor, puedes descansar en la certeza de que Él cuida de ti. Te invito a mirar tu propia historia y a reconocer con gratitud esas bendiciones silenciosas que a menudo damos por sentadas. Permítete confiar en su presencia constante y oportuna. Que tu respuesta hoy sea un sencillo y sincero agradecimiento, sabiendo que, sin importar la circunstancia que estés atravesando, cuando más lo necesites, allí estará tu Dios para llenarte de su gracia inagotable.