Seguire Adelante
- Autor
- Edgar Devia
- Intérprete
- Ministerio Etán
Esta hermosa letra expresa una decisión firme de perseverar en la fe, aun frente a tormentas, pruebas, luchas y obstáculos que intenten desviar el camino. Su mensaje central es la confianza plena en Jesucristo como protector, guía y salvador del alma. La canción presenta la oración y la elevación de las manos como respuesta cuando las fuerzas disminuyen, convencida de que la ayuda divina siempre está disponible. También transmite seguridad ante el peligro, los desiertos, los valles de sombras e incluso la muerte, porque la presencia de Jesús acompaña cada paso y conduce al creyente hasta el final.
Letra
Seguiré adelante puesta mi mirada
En aquel que pudo rescatar mi alma.
Seguiré adelante aunque el diablo trate
Con mil artimañas desviarme de Ti.
Seguiré adelante aunque la tormenta
Sea tan violenta que hunda mi barca.
Y aunque naufragando en el mar me encuentre
Sé que Jesucristo en su barco hermoso
Salvará mi alma.
Seguiré adelante Si, firme adelante
Luchando y ganando tremendas batallas.
Y en múltiples cosas;
Si en algún momento siento que declino,
Alzaré mis manos y rogaré la ayuda
De mi Jesucristo.
Y sé que su mano siempre estará lista
Para defenderme en pruebas y luchas,
Y sé que su amor, su bendito amor
Me guiará hasta el fin.
IINo le temo a nada pues Tú vas conmigo,
Guiando mis pasos por el buen camino.
Vaya donde vaya estaré seguro,
Porque Tú presencia
siempre va conmigo.
No le temo a nada, ni a la misma muerte,
Pues sé que si muero me uniré contigo.
Cruzaré desiertos, y en valles de sombras,
Mi alma segura, porque vas conmigo,
Nada temerá.
En aquel que pudo rescatar mi alma.
Seguiré adelante aunque el diablo trate
Con mil artimañas desviarme de Ti.
Seguiré adelante aunque la tormenta
Sea tan violenta que hunda mi barca.
Y aunque naufragando en el mar me encuentre
Sé que Jesucristo en su barco hermoso
Salvará mi alma.
Seguiré adelante Si, firme adelante
Luchando y ganando tremendas batallas.
Y en múltiples cosas;
Si en algún momento siento que declino,
Alzaré mis manos y rogaré la ayuda
De mi Jesucristo.
Y sé que su mano siempre estará lista
Para defenderme en pruebas y luchas,
Y sé que su amor, su bendito amor
Me guiará hasta el fin.
IINo le temo a nada pues Tú vas conmigo,
Guiando mis pasos por el buen camino.
Vaya donde vaya estaré seguro,
Porque Tú presencia
siempre va conmigo.
No le temo a nada, ni a la misma muerte,
Pues sé que si muero me uniré contigo.
Cruzaré desiertos, y en valles de sombras,
Mi alma segura, porque vas conmigo,
Nada temerá.
Reflexión
Tal vez hoy sientas que avanzas en medio de una tormenta. Hay momentos en los que las dificultades parecen demasiado violentas, como si tu barca estuviera a punto de hundirse y no encontraras fuerzas para continuar. Sin embargo, esta canción te invita a levantar la mirada y recordar en quién has puesto tu confianza: en Jesucristo, aquel que puede rescatar tu alma y sostenerte aun cuando te encuentres en medio del naufragio.
Seguir adelante no significa negar el cansancio, las luchas o los momentos de declive. Significa reconocerlos sin permitir que tengan la última palabra. Si alguna vez sientes que estás retrocediendo, puedes alzar tus manos y pedir la ayuda de Jesús. La letra expresa una confianza sencilla y profunda: su mano está lista para defenderte, su amor puede guiarte y su presencia no te abandona en las pruebas.
Quizá enfrentes hoy tus propias “artimañas” que buscan desviarte del buen camino: pensamientos de temor, desánimo, confusión o desesperanza. No tienes que vencerlos apoyándote únicamente en tus fuerzas. Vuelve tu mirada a Cristo y pídele que guíe tus pasos. Como quien atraviesa un desierto sin ver todavía el final, camina un día a la vez, confiando en que no estás solo.
La fe también puede crecer cuando decides no vivir dominado por el miedo. La canción habla de cruzar valles de sombras con un alma segura porque Jesús va contigo. Esa seguridad no depende de que todo sea fácil, sino de saber que su presencia te acompaña dondequiera que vayas.
Hoy puedes hacer una pausa, levantar tus manos y decirle a Jesucristo aquello que te preocupa. Entrégale tu tormenta, tu cansancio y tus batallas. Después, da el siguiente paso con firmeza. Aunque todavía no veas la calma, sigue adelante: su amor puede sostenerte y conducirte hasta el fin.
Seguir adelante no significa negar el cansancio, las luchas o los momentos de declive. Significa reconocerlos sin permitir que tengan la última palabra. Si alguna vez sientes que estás retrocediendo, puedes alzar tus manos y pedir la ayuda de Jesús. La letra expresa una confianza sencilla y profunda: su mano está lista para defenderte, su amor puede guiarte y su presencia no te abandona en las pruebas.
Quizá enfrentes hoy tus propias “artimañas” que buscan desviarte del buen camino: pensamientos de temor, desánimo, confusión o desesperanza. No tienes que vencerlos apoyándote únicamente en tus fuerzas. Vuelve tu mirada a Cristo y pídele que guíe tus pasos. Como quien atraviesa un desierto sin ver todavía el final, camina un día a la vez, confiando en que no estás solo.
La fe también puede crecer cuando decides no vivir dominado por el miedo. La canción habla de cruzar valles de sombras con un alma segura porque Jesús va contigo. Esa seguridad no depende de que todo sea fácil, sino de saber que su presencia te acompaña dondequiera que vayas.
Hoy puedes hacer una pausa, levantar tus manos y decirle a Jesucristo aquello que te preocupa. Entrégale tu tormenta, tu cansancio y tus batallas. Después, da el siguiente paso con firmeza. Aunque todavía no veas la calma, sigue adelante: su amor puede sostenerte y conducirte hasta el fin.