Saltar al contenido
Coro

Quiero Amarte Señor

esta bella canción transmite un mensaje de entrega total y de búsqueda de una paz que nace del amor. A través de auscultar lo que sería amar de verdad, la letra propone renunciar a uno mismo y avanzar sin volver atrás, para sostener una relación íntima y permanente. El deseo central es convertirse en instrumento al servicio de una presencia que ilumina y transforma el corazón, llenándolo de serenidad y propósito. No hay distracciones: solo el anhelo de vivir en armonía con esa experiencia de amor que guía y sostiene. En este sentido, la canción invita a confiar y a mantener firme la conexión con lo que da sentido a la existencia.

Letra

Si amarte significa, entregarme a Ti,
Si amarte significa no volver atrás,
Si amarte es negarse a sí mismo,
Si amarte es sentir tu excelsa paz.

Quiero amarte Señor
Y sentir la paz excelsade tu amor,
Quiero ser un instrumento,
Que Tú uses en tu gloria y honor,

Que tu presencia me inunde,
Que tu gloria me alumbre el corazón
Y que nada se interponga,
Ni estorbe esta bella relación.

Reflexión

Amar al Señor es una decisión profunda que transforma por completo nuestra existencia. No se trata de un sentimiento pasajero, sino de una entrega total y consciente. Como nos recuerda la letra de esta canción, amarle verdaderamente significa entregarnos por completo a Él, con la firme determinación de no volver atrás. Es un camino que nos invita a negarnos a nosotros mismos, dejando de lado nuestro propio egoísmo para dar espacio a su voluntad. En este aparente sacrificio, encontramos la paradoja más bella de la fe: al desprendernos de nuestro propio control, somos inundados por su excelsa paz, una tranquilidad profunda que calma toda tormenta en nuestro interior.

Esta entrega sincera nos capacita para convertirnos en instrumentos útiles en las manos del Creador. Al rendir nuestro corazón, el deseo de nuestra alma se transforma; ya no buscamos nuestro propio reconocimiento, sino que anhelamos ser canales a través de los cuales Dios manifieste su gloria y su honor en este mundo. Para que esto suceda, necesitamos buscar constantemente que su presencia nos inunde por completo y que su gloria alumbre cada rincón de nuestro corazón, guiando nuestros pasos con su luz divina.

Hoy, la invitación pastoral para cada uno de nosotros es a examinar nuestra relación con el Señor. ¿Qué cosas se están interponiendo hoy entre nosotros y Él? A veces, las preocupaciones diarias, los temores o las distracciones actúan como obstáculos que estorban esta bella relación. Te invito a abrir tu corazón con sinceridad y a decirle al Señor con humildad: «Quiero amarte». Permite que su presencia llene tu vida y que nada impida que disfrutes de esa comunión perfecta con tu Creador. Que tu vida sea hoy un reflejo de esa entrega total, experimentando la paz y el propósito que solo se encuentran al caminar de su mano.