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Himno

Quién Es Jesús

esta bella canción presenta un retrato claro y profundo de quién es Jesús según la letra: Dios manifestado en carne, el Espíritu Santo, Padre y Hijo en una sola realidad. Se describe como la imagen del Dios vivo, el Cordero de Dios y “El Gran yo soy”, enfatizando su grandeza infinita como Alfa y Omega, principio y fin, Rey de reyes y Señor. La letra aclara que no hay división en Dios y que Cristo se humanó para salvarnos, entregándose por nosotros. El mensaje central invita a acercarse a Él de todo corazón para recibir perdón y salvación, confiando en su obra redentora para la vida eterna.

Letra

Introducción
Con este ritmo y mi canto
Quiero decir a las gentes
Quién es Jesús de Nazaret:

Es Dios manifestado en carne,
Es el Espíritu Santo,
Es el Padre y es el Hijo,
La imagen del Dios vivo,
Cordero de Dios, “El Gran yo soy”...

Es el Alfa y la Omega,
El principio y el fin,
Rey de Reyes y Señor,
El primero de los muertos,
El que me lavó y me perdonó.

Dios no está dividido:
Cristo es el mismo Dios
Quien se humanó para salvarnos,
Se entregó hasta el calvario;
Ven hoy a Él de corazón.

Reflexión

Querido hermano y hermana, hoy te invito a detenerte por un momento y contemplar con el corazón la grandeza de Jesús de Nazaret. A veces, en medio del ruido diario y de las preocupaciones de la vida, nos preguntamos quién es realmente aquel que tiene el poder de transformar nuestra existencia. Él no es una simple figura del pasado, sino Dios mismo manifestado en carne, la imagen visible del Dios vivo que se revela plenamente a nosotros. En Él encontramos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; no como un Dios dividido, sino como el único y verdadero Señor que es el Alfa y la Omega, el principio y el fin de todas las cosas.

Esta maravillosa verdad no es solo para ser admirada, sino para ser vivida de manera personal. El "Gran Yo Soy", el Rey de Reyes, decidió humanarse por puro amor a ti y a mí. No se quedó en la distancia de su majestad, sino que se entregó por completo en el calvario, convirtiéndose en el Cordero de Dios que quita toda culpa. Al ser el primero de los muertos que resucitó, venció toda barrera y hoy nos ofrece el regalo más hermoso y liberador: lavarnos de nuestros errores y perdonar nuestro pasado. Es en su entrega donde descubrimos que su mayor deseo es restaurar nuestra vida.

Por eso, con mucho respeto y cariño, te hago una invitación muy especial: ven hoy a Él de corazón. No importa la carga que lleves o las dudas que asistan a tu mente; Cristo, el mismo Dios que se humanó para salvarnos, te espera con los brazos abiertos. Te invito a dar un paso de fe, a abrirle tu interior y a permitir que su perdón limpie tu caminar. Deja que el Primero y el Último sea el centro de tu vida desde hoy, y experimenta la paz profunda que solo se encuentra al entregarse por completo a su amor.