quién Es Aquel?
Esta bella canción presenta, con preguntas llenas de asombro, a aquel cuya voz domina el mar, las olas y el viento. La letra destaca su autoridad sobre la naturaleza, pues establece límites al mar y todo obedece a su mandato. También proclama su poder para realizar grandes milagros, como multiplicar panes y peces y devolver la vida a los muertos. El mensaje central es el reconocimiento de una presencia suprema, poderosa y eterna, identificada como “el Eterno gran Yo Soy”. Así, el canto invita a contemplar con reverencia a quien gobierna la creación y manifiesta un poder incomparable.
Letra
¿Quién es aquel, que hasta el mar le obedece?,
¿Quién es aquel, quién es aquel?
¿Quién es aquel, que las olas y el viento,
Oyen su voz y obedecen también?
Este el mismo que al mar le dijo,
Hasta aquí llegarás y no pasarás;
El viento y el mar y las olas también
Saben reconocer esa potente voz//.
¿Quién puede hacer, este grande milagro:
Multiplicar panes y peces?
¿Quién es aquel que a los muertos da vida?,
Es el Eterno gran Yo Soy.
¿Quién es aquel, quién es aquel?
¿Quién es aquel, que las olas y el viento,
Oyen su voz y obedecen también?
Este el mismo que al mar le dijo,
Hasta aquí llegarás y no pasarás;
El viento y el mar y las olas también
Saben reconocer esa potente voz//.
¿Quién puede hacer, este grande milagro:
Multiplicar panes y peces?
¿Quién es aquel que a los muertos da vida?,
Es el Eterno gran Yo Soy.
Reflexión
Cuando escuchas la pregunta “¿Quién es aquel?”, no se trata solamente de una curiosidad, sino de una invitación a reconocer a Jesús con asombro y confianza. La letra lo presenta como aquel cuya voz es obedecida por el mar, las olas y el viento. En medio de fuerzas que parecen incontrolables, su palabra establece límites y trae orden. Esto puede hablarte profundamente cuando sientes que las circunstancias te sobrepasan y que todo a tu alrededor se agita.
Tal vez hoy enfrentas preocupaciones, incertidumbre o situaciones que parecen crecer como olas. La canción te recuerda que ninguna tormenta es desconocida para aquel a quien el mar obedece. Él sigue siendo digno de confianza aun cuando tú no comprendas lo que sucede. Su autoridad no depende de que el camino sea tranquilo; permanece firme precisamente cuando el viento sopla con fuerza.
También se proclama que él puede multiplicar panes y peces. Esta imagen te anima a poner en sus manos lo que tienes, aunque te parezca poco. Tus recursos, tus fuerzas y tus capacidades pueden sentirse insuficientes, pero la fe comienza cuando reconoces que él puede obrar más allá de tus límites. No necesitas aparentar abundancia delante de Dios; puedes acercarte con sinceridad y entregarle lo que eres y lo que tienes.
La letra alcanza una afirmación poderosa: él da vida a los muertos y es el Eterno gran “Yo Soy”. Por eso, tu esperanza no descansa en circunstancias cambiantes ni en tus propias fuerzas, sino en quién es él. Permite que esta verdad renueve tu corazón. Si algo en ti se ha debilitado, si alguna esperanza parece apagada, acércate con fe a aquel que tiene autoridad sobre el mar y poder para dar vida.
Hoy puedes responder personalmente a la pregunta: “¿Quién es aquel?”. Reconócelo, confía en su voz y entrégale tu tormenta, tu necesidad y tu esperanza.
Tal vez hoy enfrentas preocupaciones, incertidumbre o situaciones que parecen crecer como olas. La canción te recuerda que ninguna tormenta es desconocida para aquel a quien el mar obedece. Él sigue siendo digno de confianza aun cuando tú no comprendas lo que sucede. Su autoridad no depende de que el camino sea tranquilo; permanece firme precisamente cuando el viento sopla con fuerza.
También se proclama que él puede multiplicar panes y peces. Esta imagen te anima a poner en sus manos lo que tienes, aunque te parezca poco. Tus recursos, tus fuerzas y tus capacidades pueden sentirse insuficientes, pero la fe comienza cuando reconoces que él puede obrar más allá de tus límites. No necesitas aparentar abundancia delante de Dios; puedes acercarte con sinceridad y entregarle lo que eres y lo que tienes.
La letra alcanza una afirmación poderosa: él da vida a los muertos y es el Eterno gran “Yo Soy”. Por eso, tu esperanza no descansa en circunstancias cambiantes ni en tus propias fuerzas, sino en quién es él. Permite que esta verdad renueve tu corazón. Si algo en ti se ha debilitado, si alguna esperanza parece apagada, acércate con fe a aquel que tiene autoridad sobre el mar y poder para dar vida.
Hoy puedes responder personalmente a la pregunta: “¿Quién es aquel?”. Reconócelo, confía en su voz y entrégale tu tormenta, tu necesidad y tu esperanza.