Por Ti Colombia
Esta bella canción expresa amor por Colombia y gratitud por su belleza natural, su productividad, la inteligencia de su gente y la riqueza de su cultura. Sin embargo, también reconoce la tristeza y las dificultades que atraviesan muchos compatriotas, sin importar su región o condición social, debido al mal y a la falta de verdad. Su mensaje central es un llamado cristiano a tender la mano, llevar fe, amor y esperanza desde la Guajira hasta el Amazonas, y abrir el corazón a Jesucristo, presentado como Rey y Señor. La letra anhela que la nación viva unida, bendecida y alegre mediante el poder de su Palabra.
Letra
El Señor llenó a Colombia
De belleza natural,
Nuestra tierra es productiva,
Nuestra raza inteligente,
De cultura muy especial;
Pero nuestros compatriotas,
En regiones diferentes,
De cualquier clase social,
Viven tristes situaciones,
Porque hay muchos corazones,
Poseídos por el mal;
Llenos de contradicciones,
Y aunque hay muchas religiones,
No conocen la verdad.
Como todo cristiano a Cristo yoclamo,
Me dé la oportunidad
De tenderle mi mano a cada colombiano
Que vive en la adversidad.
Desde la Guajira hasta el Amazonas,
Me deje llevar,
El mensaje de fe, el mensaje de amor y esperanza
Para que los hombres de mi nación
Abramos todos el corazón
A Jesucristo, Rey y Señor de nuestras almas;
Para que teniendo su bendición,
Vivamos todos en comunión,
Cantando alegres por el poder de su Palabra.
De belleza natural,
Nuestra tierra es productiva,
Nuestra raza inteligente,
De cultura muy especial;
Pero nuestros compatriotas,
En regiones diferentes,
De cualquier clase social,
Viven tristes situaciones,
Porque hay muchos corazones,
Poseídos por el mal;
Llenos de contradicciones,
Y aunque hay muchas religiones,
No conocen la verdad.
Como todo cristiano a Cristo yoclamo,
Me dé la oportunidad
De tenderle mi mano a cada colombiano
Que vive en la adversidad.
Desde la Guajira hasta el Amazonas,
Me deje llevar,
El mensaje de fe, el mensaje de amor y esperanza
Para que los hombres de mi nación
Abramos todos el corazón
A Jesucristo, Rey y Señor de nuestras almas;
Para que teniendo su bendición,
Vivamos todos en comunión,
Cantando alegres por el poder de su Palabra.
Reflexión
Al contemplar a Colombia, puedes reconocer un motivo profundo de gratitud. Su belleza natural, su tierra productiva, la inteligencia de su gente y la riqueza de sus culturas hablan de un regalo que no debe darse por sentado. Sin embargo, también puedes mirar con honestidad las tristezas que viven tantos compatriotas: la adversidad, las contradicciones y los corazones heridos por el mal. La fe no te invita a cerrar los ojos ante esa realidad, sino a acercarte con compasión.
Tal vez a tu alrededor haya personas que sonríen por fuera, pero cargan dolor en silencio. Algunas pueden sentirse confundidas entre tantas voces y expresiones religiosas, sin haber encontrado una verdad que transforme su interior. Ante ellas, no estás llamado a juzgar ni a señalar, sino a tender la mano con respeto, paciencia y amor. Tu vida puede convertirse en un pequeño puente de esperanza para quien atraviesa una región de tristeza.
La canción despierta en ti un deseo hermoso: llevar un mensaje de fe, amor y esperanza desde la Guajira hasta el Amazonas, es decir, allí donde estés y allí donde alguien necesite consuelo. No tienes que empezar con grandes discursos. Puedes comenzar escuchando, acompañando, sirviendo y tratando a cada persona con dignidad, sin importar su condición social o su historia.
Pregúntate hoy si tu corazón está verdaderamente abierto a Jesucristo, Rey y Señor de tu alma. Permite que su presencia transforme tus contradicciones y te impulse a vivir en comunión con los demás. La bendición que anhelas para tu nación también puede comenzar en tus decisiones diarias: en una palabra que anima, en una mano que ayuda, en un perdón ofrecido y en una esperanza que no escondes.
Que tu fe no sea solo una afirmación, sino una manera de caminar. Y que, unidos en amor, puedas contribuir a que Colombia conozca alegría, reconciliación y una vida renovada por el poder de la Palabra.
Tal vez a tu alrededor haya personas que sonríen por fuera, pero cargan dolor en silencio. Algunas pueden sentirse confundidas entre tantas voces y expresiones religiosas, sin haber encontrado una verdad que transforme su interior. Ante ellas, no estás llamado a juzgar ni a señalar, sino a tender la mano con respeto, paciencia y amor. Tu vida puede convertirse en un pequeño puente de esperanza para quien atraviesa una región de tristeza.
La canción despierta en ti un deseo hermoso: llevar un mensaje de fe, amor y esperanza desde la Guajira hasta el Amazonas, es decir, allí donde estés y allí donde alguien necesite consuelo. No tienes que empezar con grandes discursos. Puedes comenzar escuchando, acompañando, sirviendo y tratando a cada persona con dignidad, sin importar su condición social o su historia.
Pregúntate hoy si tu corazón está verdaderamente abierto a Jesucristo, Rey y Señor de tu alma. Permite que su presencia transforme tus contradicciones y te impulse a vivir en comunión con los demás. La bendición que anhelas para tu nación también puede comenzar en tus decisiones diarias: en una palabra que anima, en una mano que ayuda, en un perdón ofrecido y en una esperanza que no escondes.
Que tu fe no sea solo una afirmación, sino una manera de caminar. Y que, unidos en amor, puedas contribuir a que Colombia conozca alegría, reconciliación y una vida renovada por el poder de la Palabra.