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Coro

Perfume A Tus Pies

Esta hermosa canción abre con un acto de adoración profundo: reconocer el amor y la fidelidad de Dios y responder con humildad y entrega total. El tema central es la transformación que nace del encuentro con lo divino: no conformarse con menos, buscar crecer en amor, justicia y verdad. La voz expresa un deseo ferviente de vivir para Dios, de abandonar viejas rutas y entregar todo lo que se es y se tiene, para que la vida sea un obsequio puro, comparable a un perfume que fluye a los pies del Padre. En la segunda estrofa, la cruz y el sacrificio se vuelven motor de gratitud y determinación, reafirmando la voluntad de seguir avanzando en fe.

Letra

I
Cuando pienso en tu amor y en tu fidelidad,
No puedo hacer más,
Que postrarme y adorar
Y cuando pienso en cómo he sido
Y hasta dónde me has traído,
Me asombro de Ti
Y no me quiero conformar,
He probado y quiero más.

Yo quiero enamorarme más de Ti,
Enséñame a amarte y a vivir,
Conforme a tu justicia y tu verdad,
Con mi vida quiero adorar.
Todo lo que tengo y lo que soy,
Todo lo que he sido te lo doy,
Que mi vida sea para Ti
Como un perfume a tus pies.

II
Cuando pienso en tu cruz
Y en todo lo que has dado,
Tu sangre por mí, por llevar mi pecado
Y cuando pienso en tu mano
Hasta aquí hemos llegado por tu fidelidad.
Y no me quiero conformar
He probado y quiero más.

Reflexión

Querido hermano y hermana, en el caminar de la vida, a menudo nos encontramos tan abrumados por el presente que olvidamos detenernos a mirar el camino recorrido. Te invito hoy a hacer una pausa y contemplar el inmenso amor y la fidelidad que te han sostenido. Al mirar atrás, al recordar cómo éramos y hasta dónde nos ha traído la mano del Señor, es imposible no asombrarse. Cada paso de tu historia está marcado por una gracia que no se rinde, por un amor que se entregó en la cruz, derramando su sangre para limpiar nuestros pecados y darnos un nuevo caminar.

Esta profunda gratitud no debe dejarnos indiferentes ni conformistas. Cuando realmente experimentamos la dulzura de su presencia, nace en el corazón un deseo ardiente de ir más allá: hemos probado de su bondad y ahora queremos más. La fe no es un estado estático, sino un camino continuo de enamoramiento. Hoy, el Señor te invita a renovar ese deseo, a no conformarte con lo que ya has vivido, sino a buscar con humildad una relación más profunda y sincera con Él, aprendiendo a vivir verdaderamente conforme a su justicia y su verdad.

¿Cómo podemos responder a tanta fidelidad? La respuesta no está en ritos vacíos, sino en la entrega total de nuestra existencia. Te invito a hacer una aplicación personal de esta entrega y a decirle al Señor con confianza: "Todo lo que tengo y lo que soy, todo lo que he sido te lo doy". Entregar nuestro pasado, con sus errores y aciertos, y nuestro presente, es el acto de adoración más puro que podemos ofrecer.

Que tu vida diaria, con sus decisiones, alegrías y desafíos, sea como ese perfume derramado a sus pies. Permite que tu andar cotidiano hable de su amor y que cada una de tus acciones sea una ofrenda fragante para Aquel que lo dio todo por ti. Ríndete hoy ante su presencia, sabiendo que su mano fiel te ha sostenido hasta aquí y te guiará con amor en cada paso del camino.