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Himno

Oh Cantádmelas Otra Vez

esta bella canción se despliega como una invitación a escuchar palabras que dan vida. Su tema central es la promesa de que la vida cobra sentido cuando se acude a palabras que sostienen, iluminan y guían el camino. El mensaje es claro: escuchar la voz de Jesucristo abre una fuente de consuelo y esperanza, y a través de esa escucha llega la salvación y el llamado a un destino más alto. La letra enfatiza que estas palabras de vida no solo tranquilizan el espíritu, sino que perdonan los errores y sostienen el andar diario. En suma, es una invitación a confiar y vivir bajo la luz que ellas emanan.

Letra

I
¡Oh! cantádmelas otra vez,
Bellas palabras de vida;
Hallo en ellas mi gozo y luz,
Bellas palabras de vida
Sí, de luz y vida
Son sostén y guía.

: ¡Qué bellas son
Qué bellas son!
Bellas palabras de vida :

II
Jesucristo a todos da
Bellas palabras de vida;
Oye su dulce voz, mortal,
Bellas palabras de vida.
Bondadoso te salva,
Y al cielo te llama.

III
Grato el cántico sonará,
Bellas palabras de vida;
Tus pecados perdonará,
Bellas palabras de vida.
Sí, de luz y vida
Son sostén y guía.

Reflexión

En el caminar diario, a menudo nos encontramos rodeados de ruidos y voces que cansan el alma. En medio de ese bullicio, surge una invitación tierna y profunda a volver a escuchar aquellas bellas palabras de vida. Estas palabras no son un simple eco del pasado, sino una fuente constante de gozo y luz que necesitamos recibir una y otra vez. Cuando abrimos el corazón a este mensaje, descubrimos que no estamos solos en el trayecto; encontramos en él un sostén firme para los días difíciles y una guía clara que alumbra nuestro sendero cuando la incertidumbre parece oscurecer el horizonte.

La belleza de estas palabras radica en su origen, pues provienen directamente de Jesucristo, quien de manera bondadosa las ofrece a todos sin distinción. Hoy, la invitación pastoral es para ti. Detén un momento tu marcha y oye su dulce voz. Es un llamado personal, compasivo y amoroso que busca salvarte y que te llama hacia el cielo. El Salvador no nos habla con dureza, sino con una dulzura celestial que transforma el corazón y nos convoca a vivir con una esperanza renovada.

Recibir este mensaje también significa experimentar el milagro del perdón. No importa cuán pesada sea la carga de tus errores, el grato cántico de su amor te asegura que tus pecados serán perdonados. Te invito a hacer de estas palabras de luz y vida tu refugio diario. Permite que la fe despierte en tu interior al escuchar este dulce llamado. Al abrazar este mensaje con confianza, tu vida se llenará de una paz verdadera, encontrando en Jesucristo el descanso, la guía y el sostén que tanto anhela tu alma.