Nos Iremos
esta hermosa canción invita a mirar más allá de lo visible y a enfocarse en una promesa de esperanza eterna. Presenta a Cristo Jesús preparando un lugar para quienes le siguen, un destino que no depende de avances tecnológicos ni de riquezas materiales. En sus versos se afirma que la única vía para llegar es interior: arrepentimiento y una vida consagrada a Dios, sin necesidad de cohetes ni otros “bombos” del mundo. El mensaje central es claro: la salvación no se compra, se recibe al rendirse ante Dios y vivir en santidad, confiando en que el cielo es el destino seguro para quienes aceptan ese llamado.
Letra
Ya pronto nos iremos mas allá de las estrellas,
Allí está Cristo Jesús preparándonos un lugar
Si los hombres se están preparando
Para ir a los planetas,
Nosotros nos iremos mas allá del sol
Nos iremos
al cielo con Jesús (bis)
Dinero no hace falta para comprar el tiquete,
Sólo si tú te arrepientes al cielo también irás
No se necesitan cohetes para ir al cielo,
Solo un arrepentimiento y santidad a Dios
Allí está Cristo Jesús preparándonos un lugar
Si los hombres se están preparando
Para ir a los planetas,
Nosotros nos iremos mas allá del sol
Nos iremos
al cielo con Jesús (bis)
Dinero no hace falta para comprar el tiquete,
Sólo si tú te arrepientes al cielo también irás
No se necesitan cohetes para ir al cielo,
Solo un arrepentimiento y santidad a Dios
Reflexión
Queridos hermanos y amigos, a menudo contemplamos el firmamento con asombro, observando cómo la humanidad realiza grandes esfuerzos y preparativos tecnológicos para alcanzar otros planetas y explorar el espacio exterior. Sin embargo, nuestra mayor esperanza se eleva mucho más alto, más allá del sol y de las estrellas más lejanas. Nuestro destino no es un logro de la ciencia, sino una hermosa promesa de amor: muy pronto nos iremos al cielo para estar con Jesús, quien ya se encuentra preparándonos un lugar especial.
Lo más maravilloso de este viaje eterno es que no requiere de grandes fortunas ni de naves sofisticadas. En un mundo donde casi todo tiene un precio y parece reservado para unos pocos, el boleto hacia la presencia del Señor es un regalo accesible para todos. No hace falta dinero para comprar este tiquete, ni se necesitan cohetes para cruzar el universo. El camino hacia el hogar celestial no se construye con tecnología humana, sino con la disposición del corazón.
Por eso, la invitación hoy es profundamente personal. Para asegurar nuestro viaje al cielo con Jesús, solo se requiere un arrepentimiento sincero y una vida de santidad dedicada a Dios. El arrepentimiento nos limpia y nos reconcilia con el Salvador, mientras que la santidad nos capacita para vivir en su presencia divina. Te invito a reflexionar con amor: ¿cómo te estás preparando para este encuentro eterno? Hoy es el día para entregar tu vida a Cristo, apartarte de lo que te aleja de Él y caminar en pureza. Abre tu corazón a su gracia, acepta su llamado y prepárate para ese maravilloso viaje a las moradas eternas.
Lo más maravilloso de este viaje eterno es que no requiere de grandes fortunas ni de naves sofisticadas. En un mundo donde casi todo tiene un precio y parece reservado para unos pocos, el boleto hacia la presencia del Señor es un regalo accesible para todos. No hace falta dinero para comprar este tiquete, ni se necesitan cohetes para cruzar el universo. El camino hacia el hogar celestial no se construye con tecnología humana, sino con la disposición del corazón.
Por eso, la invitación hoy es profundamente personal. Para asegurar nuestro viaje al cielo con Jesús, solo se requiere un arrepentimiento sincero y una vida de santidad dedicada a Dios. El arrepentimiento nos limpia y nos reconcilia con el Salvador, mientras que la santidad nos capacita para vivir en su presencia divina. Te invito a reflexionar con amor: ¿cómo te estás preparando para este encuentro eterno? Hoy es el día para entregar tu vida a Cristo, apartarte de lo que te aleja de Él y caminar en pureza. Abre tu corazón a su gracia, acepta su llamado y prepárate para ese maravilloso viaje a las moradas eternas.