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Coro

Mi Ofrenda Doy

esta bella canción presenta una ofrenda como acto central de la fe. desde la repetición de la ofrenda, se revela que la adoración no es un gesto aislado sino un compromiso vivo que se entrega para apoyar algo más grande: la expansión del mensaje que transforma vidas. el énfasis en “Aleluya” funciona como reconocimiento y exaltación, mientras la idea de contribuir al evangelio sugiere que la fe se mueve a través de acciones concretas que buscan tocar a otros. el mensaje central es claro: la verdadera ofrenda es un modo de vida que impulsa la difusión del amor y la esperanza hacia la comunidad.

Letra

Mi ofrenda doy
Aleluya, mi ofrenda doy
Y así contribuyendo el evangelio extiendo,
Aleluya, mi ofrenda doy.

Reflexión

Queridos hermanos y amigos, cuando pronunciamos con el corazón las palabras "mi ofrenda doy", estamos dando un paso de fe que va mucho más allá de un simple acto material. Es una respuesta de amor y gratitud. Al cantar "aleluya" mientras entregamos lo que tenemos, transformamos el acto de ofrendar en una alabanza sincera. No damos por obligación ni con tristeza, sino con un gozo profundo que brota del alma. Esta expresión de júbilo nos invita a confiar en que nuestra generosidad es recibida con agrado y que, al desprendernos de una parte de lo que somos y poseemos, estamos reconociendo la bondad en nuestras vidas.

La belleza de este canto radica también en su propósito transformador: "y así contribuyendo el evangelio extiendo". Cada vez que decidimos aportar nuestra ofrenda, nos convertimos en participantes activos de una misión grandiosa. Nuestra contribución personal, por pequeña que pueda parecer, se une a la de otros para llevar un mensaje de esperanza, paz y salvación a aquellos que aún no lo conocen. Extender el evangelio no es una tarea solitaria, sino un esfuerzo compartido donde cada esfuerzo cuenta. Al dar, nuestras manos se extienden para ser portadoras de buenas nuevas en un mundo que tanto lo necesita.

Hoy les invito a reflexionar personalmente en el valor de su entrega. ¿Cómo estamos respondiendo al llamado de compartir? Les animo a mirar su ofrenda no como una pérdida, sino como una semilla de fe que dará frutos de bendición. Que cada oportunidad de dar sea un motivo para celebrar y exclamar con alegría ¡aleluya!, sabiendo que estamos construyendo un puente para que otros conozcan el amor de Dios. Abramos nuestros corazones con generosidad y confianza, permitiendo que nuestra vida misma sea esa ofrenda viva que extienda el evangelio a cada rincón.