Mensaje De Amor
- Autor
- Edgar Devia
- Intérprete
- Duo Hermanos Devia
Esta poderosa canción del maestro Edgar Devia presenta un mensaje de esperanza dirigido a quienes viven sin paz, sufren, lloran o se sienten profundamente heridos por la traición y la soledad. Frente a la idea de renunciar a la vida, anuncia que Jesucristo ofrece amor, ayuda y la posibilidad de transformar la existencia. Su mensaje central es que, aun cuando una persona no logre creerlo o se sienta abandonada, Cristo la ama y desea acompañarla si le entrega su vida. La letra también relaciona el dolor humano con las traiciones que Jesús recibió, destacando que, pese a ello, continuó ofreciendo amor y bondad.
Letra
Si en tu vida no hay paz,
Si mantienes sufriendo y llorando,
Y has pensado tal vez
Que sería mejor si murieras;
Te ha fallado quizás
La persona que tú más querías
Y por esa razón
Ya no quieres saber de la vida.
Oye el mensaje de amor que te vengo a decir:
Jesucristo amoroso
Quiere cambiar tu vida;
Aunque no quieras creerlo
Él te ama y te quiere ayudar;
Si le entregas tu vida
Él contigo estará.
Cuando solo estás
Y en silencio has buscado respuesta
¿Por qué existe el amor
Y también la traición en la tierra?
También Cristo Jesús
Recibió en vez de amor las traiciones
Cuando sólo trató
De ofrecernos amor y favores.
Si mantienes sufriendo y llorando,
Y has pensado tal vez
Que sería mejor si murieras;
Te ha fallado quizás
La persona que tú más querías
Y por esa razón
Ya no quieres saber de la vida.
Oye el mensaje de amor que te vengo a decir:
Jesucristo amoroso
Quiere cambiar tu vida;
Aunque no quieras creerlo
Él te ama y te quiere ayudar;
Si le entregas tu vida
Él contigo estará.
Cuando solo estás
Y en silencio has buscado respuesta
¿Por qué existe el amor
Y también la traición en la tierra?
También Cristo Jesús
Recibió en vez de amor las traiciones
Cuando sólo trató
De ofrecernos amor y favores.
Reflexión
Hay momentos en que la falta de paz, el dolor y las lágrimas pueden hacer que la vida parezca insoportable. Una decepción profunda, especialmente cuando proviene de alguien a quien amábamos, puede dejarnos vacíos y sin deseos de seguir adelante. La letra se acerca con respeto a esa herida y recuerda que, aun en medio de la soledad, el sufrimiento no tiene la última palabra.
El mensaje central es una invitación sencilla y profunda: Jesucristo ama a la persona herida y desea ayudarla. No se trata de negar el dolor ni de fingir que todo está bien, sino de abrirle a Él el corazón tal como está: confundido, cansado, traicionado o lleno de preguntas. Entregarle la vida puede comenzar con una oración honesta, incluso con pocas palabras: “Señor, necesito tu ayuda”. La fe puede ser ese primer paso para volver a esperar.
La letra también recuerda que Cristo conoció la traición cuando ofrecía amor. Por eso, quien ha sido lastimado no se acerca a alguien indiferente al sufrimiento. Él comprende el rechazo y el dolor, y aun así continúa ofreciendo amor. Esta verdad puede sostenernos cuando no encontramos respuestas claras sobre la conducta de los demás o sobre las heridas de la vida.
Si hoy te sientes solo, no guardes en silencio todo lo que llevas dentro. Busca a una persona confiable y permite que te acompañe. Si has pensado en morir o en hacerte daño, pide ayuda de inmediato a alguien cercano o a los servicios de emergencia de tu lugar; tu vida merece cuidado y protección. Mientras das ese paso, puedes decirle a Jesucristo lo que realmente sientes. Su amor te invita a permanecer, a recibir ayuda y a caminar hacia un nuevo comienzo. No tienes que resolverlo todo hoy: basta con acercarte y permitir que Él esté contigo.
El mensaje central es una invitación sencilla y profunda: Jesucristo ama a la persona herida y desea ayudarla. No se trata de negar el dolor ni de fingir que todo está bien, sino de abrirle a Él el corazón tal como está: confundido, cansado, traicionado o lleno de preguntas. Entregarle la vida puede comenzar con una oración honesta, incluso con pocas palabras: “Señor, necesito tu ayuda”. La fe puede ser ese primer paso para volver a esperar.
La letra también recuerda que Cristo conoció la traición cuando ofrecía amor. Por eso, quien ha sido lastimado no se acerca a alguien indiferente al sufrimiento. Él comprende el rechazo y el dolor, y aun así continúa ofreciendo amor. Esta verdad puede sostenernos cuando no encontramos respuestas claras sobre la conducta de los demás o sobre las heridas de la vida.
Si hoy te sientes solo, no guardes en silencio todo lo que llevas dentro. Busca a una persona confiable y permite que te acompañe. Si has pensado en morir o en hacerte daño, pide ayuda de inmediato a alguien cercano o a los servicios de emergencia de tu lugar; tu vida merece cuidado y protección. Mientras das ese paso, puedes decirle a Jesucristo lo que realmente sientes. Su amor te invita a permanecer, a recibir ayuda y a caminar hacia un nuevo comienzo. No tienes que resolverlo todo hoy: basta con acercarte y permitir que Él esté contigo.