Saltar al contenido
Himno

La Televisión

esta hermosa letra presenta una canción de servicio y entrega, centrada en la decisión personal de apartarse de ciertas distracciones para acercarse a Dios. El tema gira en torno a la elección consciente de dedicar el tiempo y la energía a la enseñanza y la adoración en la Escuela Bíblica Dominical, en lugar de dejarse llevar por contenidos que se perciben como dañinos para la salvación. El mensaje central enfatiza que lo que se consume puede influir en el camino espiritual, proponiendo un alejamiento de programas y personajes de entretenimiento que, según la letra, conducen a una trasgresión y a una separación de lo sagrado. En conjunto, la canción promueve disciplina, enfoque y fidelidad.

Letra

Quiero cantar, quiero saltar, quiero reír, ja, ja,
En la Escuela Bíblica Dominical,
Vine a aprender, vine a adorar a mi Señor,
Y no mirar más la televisión.

A los Power Rangers no los quiero ver,
Las telenovelas tampoco veré;
Porque esas cosas no me van a salvar,
Sólo me conducen al infierno con Satán.

A Dragón Ball Z no los quiero ver,
A los pokemones tampoco veré,
Porque esas cosas no me van a salvar
Sólo me conducen al infierno con Satán.

Reflexión

Queridos hermanos y amigos, qué hermoso es recordar la alegría sencilla y sincera que brota de un corazón agradecido. Cuando nos reunimos con el deseo de cantar, saltar y reír en la Escuela Bíblica Dominical, experimentamos un gozo que el mundo no puede ofrecer. Este espacio de comunión y aprendizaje nos invita a adorar a nuestro Señor con todo nuestro ser. En un mundo lleno de ruidos y distracciones, la decisión de apartar nuestra mirada de la pantalla de televisión para enfocarla en el Creador es un paso de fe valiente y transformador. Venir ante Su presencia con el anhelo de aprender nos renueva y nos llena de una paz verdadera que ninguna distracción digital puede imitar.

La letra de esta canción nos invita a una profunda reflexión sobre las cosas que permitimos que ocupen nuestro tiempo y nuestra mente. Programas como las telenovelas, o series como los Power Rangers, Dragon Ball Z y los pokemones, a menudo capturan nuestra atención diaria. Sin embargo, con un tono de advertencia pastoral, se nos recuerda con claridad que ninguna de estas cosas tiene el poder de salvarnos. Al contrario, el entretenimiento que nos distrae de la verdad puede alejarnos de Su camino, conduciendo nuestras vidas hacia la perdición con Satán. Es un llamado respetuoso pero firme a discernir lo que alimentamos en nuestra alma, reconociendo que lo que consumimos visualmente tiene un impacto en nuestra relación con Dios.

Por eso, hoy te invito a hacer una pausa y mirar dentro de tu corazón. ¿Qué es lo que realmente estás buscando para llenar tu vida diaria? Te animo a dar un paso de fe y a elegir conscientemente el camino de la adoración y la verdad. Que nuestra prioridad sea buscar al Señor, aprender de Él en la Escuela Bíblica y gozarnos en Su presencia, dejando de lado aquello que no nos puede salvar. Permite que el Salvador guíe tus decisiones de entretenimiento y experimenta la verdadera libertad que solo Él te puede dar. Que tu decisión de hoy sea adorar y cantar con alegría al único que cuida de tu alma.