La Gracia De Jesús
esta bella canción habla de un reconocimiento profundo de la gracia que sólo Jesús pudo dar. Su mensaje central es la incapacidad de salvarse por mérito propio y la revelación de un amor tan grande que provoca gozo y llanto al verse amado por Dios. La letra destaca la fe en la transformación que trae el perdón de los pecados y la experiencia de ser amado en la cruz, donde se llevó lo que nos separaba. El compromiso final es una entrega total: vivir y servir a Jesús con todo el corazón mientras dure la vida, agradecidos y decididos a responder a ese amor con devoción constante.
Letra
Necesario es que yo reconozca en mi ser
Que el favor que he recibido sólo Jesús lo pudo hacer.
Necesario es que yo hoy pudiera valorar
El que Dios me amara tanto, que de gozo,me da llanto. Yo le tengo que adorar
En su gracia, mi Jesús mis pecados perdonó,
Y me amó de tal manera que en la cruz El los llevó.
Hoy yo quiero decidir con todo mi corazón
Que mientras dure mi vida,
Con las fuerzas de mi alma, a Jesús he de servir
Que el favor que he recibido sólo Jesús lo pudo hacer.
Necesario es que yo hoy pudiera valorar
El que Dios me amara tanto, que de gozo,me da llanto. Yo le tengo que adorar
En su gracia, mi Jesús mis pecados perdonó,
Y me amó de tal manera que en la cruz El los llevó.
Hoy yo quiero decidir con todo mi corazón
Que mientras dure mi vida,
Con las fuerzas de mi alma, a Jesús he de servir
Reflexión
Querido hermano y hermana, hoy te invito a detenerte por un momento y mirar hacia tu interior con humildad. Es sumamente necesario que reconozcamos en lo más profundo de nuestro ser que cada favor, cada bendición y cada muestra de restauración que hemos recibido no proviene de nuestros propios méritos, sino que solo Jesús lo pudo hacer. Cuando logramos comprender esta hermosa realidad, nuestro corazón se llena de una profunda gratitud. Es vital que hoy mismo podamos valorar la inmensidad de ese amor divino; un amor tan grande y tierno que, al contemplarlo, conmueve nuestra alma hasta el punto de transformar nuestro gozo en lágrimas. Ante un regalo tan sublime, nuestra respuesta sincera debe ser postrarnos y adorarle con todo lo que somos.
La gracia de Jesús es un regalo maravilloso que nos abraza en nuestra debilidad. En esa gracia infinita, Él decidió perdonar todos nuestros pecados. Su amor no se limitó a las palabras, sino que se demostró con un hecho asombroso: nos amó de tal manera que llevó cada una de nuestras faltas sobre la cruz. Al contemplar este sacrificio, donde Él cargó con nuestras culpas para darnos libertad, somos confrontados con la grandeza de su entrega. No podemos permanecer indiferentes ante un amor que se entregó por completo para darnos una nueva oportunidad.
Por eso, con mucho respeto y cariño, te animo a hacer una aplicación personal de esta verdad en tu vida diaria. Te invito a tomar hoy una decisión firme y sincera con todo tu corazón. Que, al experimentar este perdón y este amor tan profundo, puedas determinar que, mientras dure tu vida, servirás a Jesús con todas las fuerzas de tu alma. Permite que Su gracia transforme tu caminar diario y que tu vida sea un testimonio vivo de servicio y gratitud hacia Aquel que lo dio todo por ti en la cruz.
La gracia de Jesús es un regalo maravilloso que nos abraza en nuestra debilidad. En esa gracia infinita, Él decidió perdonar todos nuestros pecados. Su amor no se limitó a las palabras, sino que se demostró con un hecho asombroso: nos amó de tal manera que llevó cada una de nuestras faltas sobre la cruz. Al contemplar este sacrificio, donde Él cargó con nuestras culpas para darnos libertad, somos confrontados con la grandeza de su entrega. No podemos permanecer indiferentes ante un amor que se entregó por completo para darnos una nueva oportunidad.
Por eso, con mucho respeto y cariño, te animo a hacer una aplicación personal de esta verdad en tu vida diaria. Te invito a tomar hoy una decisión firme y sincera con todo tu corazón. Que, al experimentar este perdón y este amor tan profundo, puedas determinar que, mientras dure tu vida, servirás a Jesús con todas las fuerzas de tu alma. Permite que Su gracia transforme tu caminar diario y que tu vida sea un testimonio vivo de servicio y gratitud hacia Aquel que lo dio todo por ti en la cruz.