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Coro

La Biblia No Dice El Día

Esta bella canción nos recuerda que la fecha exacta del regreso de Cristo no está en nuestras cuentas ni en los horarios humanos, pero sí hay certeza en su promesa. A partir de la idea de lo desconocido, la letra invita a confiar en su poder y en su autoridad, más allá de los cálculos y las incertidumbres. El tono es de esperanza y de vigilancia serena: no dependemos de un día específico para vivir la fe, sino de una convicción firme de que Él volverá. El mensaje central es claro: aunque no sepamos cuándo, podemos avanzar con fe, sabiendo que Cristo retorna con poder y plenitud.

Letra

La Biblia no dice el día ni tampoco dice el mes,
Tampoco dice la hora cuando Cristo ha de volver

Pero sé que volverá, pero sé que volverá,
Pero sé que volverá, porque es Cristo de poder

Reflexión

En el caminar de nuestra fe, a menudo nos encontramos con preguntas que quisiéramos responder con total precisión. Nos gustaría tener certezas sobre el futuro, controlar los tiempos y conocer cada detalle de lo que vendrá. Sin embargo, la sabiduría de Dios nos invita a transitar por un camino diferente. Como bien nos recuerda esta hermosa alabanza, la Escritura no nos revela el día, el mes, ni la hora en que nuestro Señor ha de volver. Este silencio sobre el tiempo exacto no debe ser motivo de ansiedad, sino una invitación a descansar pacientemente en la soberanía de Aquel que sostiene el universo en sus manos.

No conocer el momento preciso de su venida puede generar incertidumbre si miramos la vida solo con ojos humanos; pero para el corazón creyente, se convierte en una maravillosa oportunidad para fortalecer la confianza. Nuestra verdadera seguridad no radica en descifrar un calendario, sino en la certeza inquebrantable de su promesa: "pero sé que volverá". Esta convicción no se apoya en nuestras propias fuerzas, cálculos o suposiciones, sino en la esencia misma de su ser: "porque es Cristo de poder". Su poder es la garantía absoluta de que su palabra se cumplirá.

Hoy te invito a reflexionar con amor en cómo estás viviendo esta dulce espera en tu vida cotidiana. Que la ausencia de fechas no apague tu esperanza, sino que encienda en tu corazón un deseo diario de buscarle y de vivir en comunión con Él. Vivir con la certeza de su retorno nos impulsa a caminar con una fe activa, a amar al prójimo y a mantener nuestra vida alineada con su voluntad. Descansa hoy en el poder de Cristo, confía plenamente en su promesa y permite que esta verdad llene tu existencia de paz, seguridad y de una constante y alegre expectativa.