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Coro

Juventud Acuérdate De Jehová

esta hermosa letra habla de la fugacidad de la vida y de la importancia de orientar los días juveniles hacia lo trascendente. En ella se compara la existencia con una flor que se marchita, recordando que el tiempo es corto y que la vanidad de lo pasajero no llena el alma. El llamado central es claro: mientras se es joven, acércate a Dios, entrega tu corazón y ámalo con frecuencia. El tema destaca la urgencia de buscar una relación viva con lo divino y de dedicar la juventud a adorar y servir. En definitiva, el mensaje invita a priorizar lo eterno sobre lo efímero.

Letra

Esta vida es pasajera,
Peregrina en esta tierra,
Como toda flor del campo
Que mañana se marchita

Juventud
Acuérdate de Jehová ahora que eres joven
Y dale tu corazón para amarle y adorarle
Juventud busca a Dios

Nuestros días son muy cortos,
Años vienen y se vuelan,
Unos nacen y otros mueren,
Vanidad de vanidades

Reflexión

Querido hermano y hermana, la vida que transitamos es un hermoso pero breve suspiro. Las letras de este canto nos recuerdan con profunda ternura y realismo que nuestra existencia en esta tierra es pasajera, un caminar peregrino donde el tiempo no se detiene. Como la flor del campo que hoy despliega su belleza y mañana se marchita, nuestros días son muy cortos; los años vienen y se vuelan en un abrir y cerrar de ojos. En este constante ciclo de nacer y morir, es fácil dejarnos llevar por la prisa del mundo y caer en el vacío de la vanidad de vanidades, buscando llenar nuestra alma con aquello que pronto dejará de existir.

Es precisamente en medio de esta realidad transitoria donde surge un llamado urgente, lleno de amor y esperanza, dirigido de manera especial a la juventud. El Señor te invita hoy a detenerte y recordarle en esta etapa tan crucial de tu vida. Acordarse de Jehová ahora que eres joven no es un mandato frío, sino una invitación a construir tu presente sobre un fundamento firme, antes de que los años pasen. La juventud es una temporada de decisiones, sueños y fuerzas, y no hay mejor decisión que buscar a Dios y consagrarle tus mejores años.

Te invito a abrir las puertas de tu vida al Señor y a entregarle tu corazón sin reservas. Entregarle el corazón significa rendir ante Él tus anhelos, tus alegrías y también tus temores, decidiendo amarle y adorarle en cada paso del camino. No esperes a que el tiempo se agote para buscar su presencia. Hoy es el día oportuno para responder a su amor. Que tu juventud no sea una búsqueda vacía de cosas pasajeras, sino un testimonio vivo de fe, donde cada día sea una oportunidad para buscar a Dios, adorarle y encontrar en Él la verdadera eternidad que tu alma tanto anhela.