Invoca El Nombre
esta hermosa letra celebra el poder de invocar el Nombre de Jesucristo en la oración, sugiriendo que en Él hay fuerza para vencer y liberación. El tema central es la alabanza total: alma, corazón, mente y fuerzas se concentran en glorificar a Dios, reconociendo su santidad. Se invita a acercarse con humildad para conocer el nombre y experimentar una transformación que sólo Él puede ofrecer. El mensaje transmite que la paz profunda no depende del mundo, sino de una relación con Cristo que trae consuelo para el alma, el corazón y el cuerpo. En conjunto, la canción propone que la verdadera liberación y la paz duradera se hallan al invocar Su Nombre.
Letra
Cuando en oración invoco el Nombre
De mi Jesucristo hay poder para vencer;
Cuando en oración invoco el Nombre
De mi Jesucristo hay poder.
Yo le alabo con el alma, con el corazón también,
Yo le alabo con mi mente, con las fuerzas de mí ser,
Yo le alabo y glorifico y le exalto solo a Él.
Mi bendito Jesucristo. Santo es Él.
Si tú quieres conocer el Nombre
De mi Jesucristo, ven humíllate a sus pies.
Si tú quieres conocer el Nombre
De mi Jesucristo, ven a Él.
Y alábale con el alma, con el corazón también,
Y alábale con tu mente y con las fuerzas de tu ser,
Y podrás decir conmigo: Para siempre Gloria a Él.
Mi bendito Jesucristo. Santo es Él.
Ven, amigo, hermano, invoca el Nombre
De mi Jesucristo, Él te puede liberar;
Ven, amigo, hermano, invoca el Nombre,
Sólo Él te puede transformar.
Sentirás paz en tu alma, y en tu corazón también,
Sentirás paz en tu mente y en tu cuerpo de dolor;
Una paz incomparable te dará nuestro Señor,
Que no puede dar el mundo sólo Dios.
De mi Jesucristo hay poder para vencer;
Cuando en oración invoco el Nombre
De mi Jesucristo hay poder.
Yo le alabo con el alma, con el corazón también,
Yo le alabo con mi mente, con las fuerzas de mí ser,
Yo le alabo y glorifico y le exalto solo a Él.
Mi bendito Jesucristo. Santo es Él.
Si tú quieres conocer el Nombre
De mi Jesucristo, ven humíllate a sus pies.
Si tú quieres conocer el Nombre
De mi Jesucristo, ven a Él.
Y alábale con el alma, con el corazón también,
Y alábale con tu mente y con las fuerzas de tu ser,
Y podrás decir conmigo: Para siempre Gloria a Él.
Mi bendito Jesucristo. Santo es Él.
Ven, amigo, hermano, invoca el Nombre
De mi Jesucristo, Él te puede liberar;
Ven, amigo, hermano, invoca el Nombre,
Sólo Él te puede transformar.
Sentirás paz en tu alma, y en tu corazón también,
Sentirás paz en tu mente y en tu cuerpo de dolor;
Una paz incomparable te dará nuestro Señor,
Que no puede dar el mundo sólo Dios.
Reflexión
Querido amigo y hermano, en el caminar de la vida a menudo nos enfrentamos a batallas que parecen superarnos, momentos de dolor y cargas que pesan en el alma. En medio de estas realidades, la hermosa invitación que hoy recibimos es a levantar nuestra voz y clamar. Cuando en oración invocamos el nombre de Jesucristo, hallamos un poder real y transformador para vencer cualquier dificultad. No estamos solos en la lucha; hay un Nombre que sostiene nuestra existencia y que está disponible para todo aquel que decida acercarse con sinceridad. Para conocer verdaderamente este Nombre y experimentar su fuerza, el camino no es el orgullo, sino la humildad. Se nos invita a venir a sus pies, reconociendo nuestra necesidad de Él, rindiendo nuestra voluntad para que Él sea el centro de nuestras vidas.
Al encontrarnos con su amor, nuestra respuesta natural no puede ser otra que la adoración total. Alabarle no es un acto superficial, sino una entrega que involucra todo lo que somos. Te invito a que hoy le alabes con el alma, con el corazón, con la mente y con todas las fuerzas de tu ser. Entregarle cada pensamiento, cada emoción y toda nuestra fuerza física es el camino para glorificar y exaltar a nuestro bendito Jesucristo, reconociendo que Él es santo. Cuando nos unimos en este canto de gratitud, nuestras vidas se alinean con su propósito y podemos proclamar con gozo que la gloria es para Él por siempre.
Esta invitación es para ti, sin importar la situación en la que te encuentres hoy. Si necesitas liberación, si anhelas una transformación profunda en tu vida, invoca su Nombre. Jesucristo tiene el poder de liberarte y transformarte por completo. Al hacerlo, comenzarás a experimentar algo maravilloso: una paz incomparable que el mundo con todas sus promesas jamás te podrá dar. Es una paz que inundará tu alma, tu mente, tu corazón y que incluso traerá alivio a tu cuerpo de dolor. Permite que el Señor toque hoy cada área de tu vida, acércate con fe y experimenta el descanso que solo Dios puede ofrecer.
Al encontrarnos con su amor, nuestra respuesta natural no puede ser otra que la adoración total. Alabarle no es un acto superficial, sino una entrega que involucra todo lo que somos. Te invito a que hoy le alabes con el alma, con el corazón, con la mente y con todas las fuerzas de tu ser. Entregarle cada pensamiento, cada emoción y toda nuestra fuerza física es el camino para glorificar y exaltar a nuestro bendito Jesucristo, reconociendo que Él es santo. Cuando nos unimos en este canto de gratitud, nuestras vidas se alinean con su propósito y podemos proclamar con gozo que la gloria es para Él por siempre.
Esta invitación es para ti, sin importar la situación en la que te encuentres hoy. Si necesitas liberación, si anhelas una transformación profunda en tu vida, invoca su Nombre. Jesucristo tiene el poder de liberarte y transformarte por completo. Al hacerlo, comenzarás a experimentar algo maravilloso: una paz incomparable que el mundo con todas sus promesas jamás te podrá dar. Es una paz que inundará tu alma, tu mente, tu corazón y que incluso traerá alivio a tu cuerpo de dolor. Permite que el Señor toque hoy cada área de tu vida, acércate con fe y experimenta el descanso que solo Dios puede ofrecer.