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Coro

Hoy Venimos

esta bella canción nos invita a acercarnos a la casa del Señor de gloria para celebrar con júbilo su presencia. A partir de la letra, el mensaje central es la unión en la adoración y la alegría compartida: cantar, saltar y gozarse juntos como muestra de gratitud y respeto. Se enfatiza la grandeza del rey y la celebración de su santo nombre, con una fiesta dedicada a Él. La esperanza que transmite es mutua: Él se alegra con nuestra adoración, nos bendice y, de manera constante, nos acompaña hasta estar junto a Él para siempre. En conjunto, es un llamado a vivir la fe con gozo y sinceridad.

Letra

Hoy venimos, a la casa del Señor de gloria,
Cantaremos y nos gozaremos,
En la presencia del gran rey.

Cantaremos, daremos grandes saltos de alegría,
Celebraremos a su santo Nombre,
Haremos fiesta //para Él

Él se alegrara y nos gozaremos,
Nos bendecirá
Y para siempre estaremos junto a Él

Reflexión

Querido hermano y hermana, la vida a menudo nos llena de cargas y rutinas que apagan nuestro espíritu, pero hoy se nos extiende una invitación maravillosa: acudir a la casa del Señor de gloria. Ir a su encuentro no es un acto de mera costumbre, sino una oportunidad para transformar nuestro interior. Al entrar en la presencia de nuestro gran Rey, se nos invita a despojarnos de las preocupaciones del día a día y a permitir que su amor llene nuestro corazón. Es un llamado cálido a la fe, a creer que en su presencia hay un refugio seguro y una alegría genuina que espera por cada uno de nosotros.

La alabanza que brota de un corazón agradecido no puede ser contenida. Celebrar su santo Nombre es un motivo para cantar, dar grandes saltos de alegría y hacer una verdadera fiesta para Él. A veces podemos pensar que la fe debe ser siempre reservada, pero el amor de Dios merece nuestra entrega total y entusiasta. Te invito a que hoy te permitas experimentar esa libertad. Canta con fuerza en tu interior, celebra su bondad en los pequeños detalles y haz de tu vida diaria una fiesta constante en honor a su Nombre, reconociendo que su gracia nos sostiene en cada instante.

Lo más hermoso de este encuentro es que nuestro Dios no permanece indiferente. Mientras nosotros nos gozamos en Él, nuestro Señor también se alegra con nuestra alabanza. Él promete derramar su bendición sobre nuestras vidas y nos regala la certeza más reconfortante de todas: la promesa de que estaremos junto a Él para siempre. Hoy, te animo a abrir tu corazón a esta verdad. Permite que la seguridad de su compañía eterna transforme tu presente, sabiendo que no caminas solo y que su bendición te acompaña en cada paso del camino.