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Coro

Enciende Una Luz

esta bella canción invita a encender una luz: la presencia de Jesús que debe brillar en cada rincón. Su mensaje habla de una verdad urgente: no esconder el deseo de ayudar, ni callar ante la necesidad de otros. Alentar a vivir con apertura y compromiso inmediato, para que la esperanza llegue a quienes están en la oscuridad. La letra sugiere que la comunicación de ese mensaje transforma vidas, porque la buena noticia ofrece paz y consuelo. En resumen, transmite que la fe se actúa, se comparte y se demuestra con acciones que iluminan el camino de quienes aún no han descubierto la fe.

Letra

Enciende una luz déjala brillar,
La luz de Jesús que brille en todo lugar,
No la puedes esconder no te puedes callar
Ante tal necesidad enciende una luz en la oscuridad.

Cómo pues invocaran a aquel en quien no han creído
Y cómo creerán en aquel de quien no han oído
Y como oirán sin nadie les predica,
Hermosos son los pies de los que anuncia la paz
las buenas nuevas de Jesús.

Reflexión

Querido hermano y hermana, en medio de los momentos de incertidumbre y de las sombras que a veces parecen cubrir nuestro caminar diario, surge un llamado tierno pero firme que resuena en el corazón: encender una luz y dejarla brillar. No se trata de cualquier destello, sino de la luz de Jesús, esa que tiene el poder de transformar el entorno y que está llamada a brillar en todo lugar. Cuando experimentamos el amor y la gracia de Jesús en nuestras vidas, nos damos cuenta de que es imposible esconder esa realidad o quedarnos callados. Hay una profunda necesidad a nuestro alrededor, una oscuridad que clama por esperanza, y es ahí donde nuestra fe se vuelve activa, cercana y visible para los demás.

La letra que hoy contemplamos nos confronta con preguntas esenciales para nuestra vida y nuestro compromiso: ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído?, ¿cómo creerán en aquel de quien no han oído?, y ¿cómo oirán si no hay nadie que les predique? Estas interrogantes nos invitan a mirar más allá de nosotros mismos y de nuestra comodidad. La fe no es un tesoro para guardar en el egoísmo del silencio, sino un regalo vivo para compartir. Cada uno de nosotros, en nuestro propio entorno, con nuestra familia, amigos y compañeros de trabajo, tiene la oportunidad de ser esa voz que anuncia las buenas nuevas de Jesús. Compartir su amor no requiere de grandes discursos, sino de un corazón dispuesto a ser un canal de su paz.

Hoy te invito a reflexionar con cariño en cómo estás permitiendo que esa luz brille a través de ti en tu vida cotidiana. Qué hermoso es saber que nuestros pasos, por sencillos que parezcan, se vuelven hermosos cuando llevan paz y esperanza a quienes nos rodean. No temas dar el paso; la necesidad en la oscuridad es grande, pero la luz que llevas contigo es aún mayor. Permite que tus palabras, tus gestos de bondad y tus acciones diarias sean ese faro que guíe a otros, recordando que tus pies son hermosos cuando anuncian las buenas nuevas. Enciende hoy esa luz en tu corazón y déjala brillar sin temor.