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Himno

En Las Nubes Volverá

esta bella canción nos habla de la venida majestuosa del Cordero vencedor y de la promesa inminente que recorre el mundo. Su tema central es la llegada de Cristo en gloria, un momento de poder y celebración para quienes esperan con fe. La letra describe cómo ese acontecimiento será visible y transformador, y advierte que la respuesta de la humanidad varía según la aceptación o el rechazo de ese mensaje. Más allá del asombro, la pieza invita a la preparación espiritual, a cantar la victoria sobre las tentaciones y a vivir con la certeza de que la esperanza cristiana se manifiesta en un encuentro definitivo con el redentor.

Letra

I
La venida majestuosa del Cordero vencedor,
Es el tema palpitante por el mundo en derredor.
Ved la forma portentosa cómo cumple la señal,
Tarda sólo un instante, el Ungido celestial.

Jesús vendrá, sí , Él vendrá,
Con gozo cantaremos: en las nubes volverá;
Jesús vendrá, sí, Él vendrá,
En gloria le veremos con poder y majestad.

II
Ya el sacro vaticinio, se convierte en realidad,
Pero sigue refractaria la irredenta humanidad;
Todo pueblo y dominio del Calvario se enteró,
Su alegría será precaria porque a Cristo rechazó.

III
La venida de mi Cristo, fin será para el dolor,
Cantaremos la victoria sobre el fiero tentador.
Oh, hermano, ¿estás listo? ¿gozas plena salvación?
Si es así, démosle gloria por su rica bendición.

Reflexión

Querido hermano y amigo, hoy nos unimos en un canto de esperanza ante la promesa más sublime que late en el corazón del mundo: la majestuosa venida de nuestro Salvador, el Cordero vencedor. En medio de un caminar diario que a veces se torna difícil, la certeza de que Jesús volverá en las nubes, revestido de gloria, poder y majestad, llena nuestra vida de un gozo profundo. Esta no es una simple expectativa, sino una realidad portentosa que se cumple ante nuestros ojos, recordándonos que el Ungido celestial no tardará en manifestarse para transformar nuestra realidad en un instante.

Sin embargo, esta hermosa promesa también nos invita a una tierna y seria reflexión sobre nuestra propia condición. Mientras el sacrificio del Calvario ha sido anunciado en cada pueblo y dominio, vemos con tristeza que parte de la humanidad aún se muestra indiferente y rechaza este regalo de amor. Aquellos que deciden vivir de espaldas a Cristo experimentarán una alegría precaria y pasajera. Por eso, el mensaje nos confronta hoy con una pregunta pastoral muy íntima y directa que toca el corazón: ¿estás listo para este encuentro? ¿gozas ya de una plena salvación?

Te invito con mucho respeto y cariño a mirar hoy tu propio interior. Si aún no experimentas esa seguridad, este es el momento oportuno para abrir tu vida a Su gracia y aceptar el regalo de Su redención. Para quienes han abrazado Su promesa, la venida de Cristo representará el fin definitivo de todo dolor y la victoria total sobre el fiero tentador que intenta desanimarnos. Vivamos, pues, con el corazón encendido en fe, dándole gloria constante por su rica bendición y compartiendo este gozo con quienes nos rodean, mientras aguardamos con expectación el día de su glorioso retorno.