En La Viña Del Señor
Esta hermosa letra invita a entregar la vida al servicio del Señor, destacando que la verdadera vida se encuentra en trabajar y orar en su viña. El tema central es la entrega diaria: perseverar en la obra, confiar en su palabra y en su amor, y ocupar el tiempo en el servicio a los demás. El mensaje subraya la misión de liberar del pecado, conducir a otros hacia Cristo y encontrar en Él guía y luz. En cada estrofa se refuerza la idea de un llamado universal: quien desea trabajar en la viña encontrará un lugar para hacerlo. Así, la canción celebra la esperanza y la responsabilidad cristiana de vivir para Dios.
Letra
I
Yo quiero trabajar por el Señor,
Confiando en su palabra y en su amor,
Quiero yo cantar y orar
Y ocupado siempre estar,
En la viña del Señor.
Trabajar y orar
En la viña, en la viña del Señor;
Sí, mi anhelo es orar
Y ocupado siempre estar,
En la viña del señor.
II
Yo quiero cada día trabajar
Y esclavos del pecado libertar;
Conducirlos a Jesús,
Nuestro guía, nuestra luz,
En la viña del Señor.
III
Yo quiero ser obrero de valor,
Confiando en el poder del Salvador.
El que quiera trabajar,
Hallará también lugar,
En la viña del Señor.
Yo quiero trabajar por el Señor,
Confiando en su palabra y en su amor,
Quiero yo cantar y orar
Y ocupado siempre estar,
En la viña del Señor.
Trabajar y orar
En la viña, en la viña del Señor;
Sí, mi anhelo es orar
Y ocupado siempre estar,
En la viña del señor.
II
Yo quiero cada día trabajar
Y esclavos del pecado libertar;
Conducirlos a Jesús,
Nuestro guía, nuestra luz,
En la viña del Señor.
III
Yo quiero ser obrero de valor,
Confiando en el poder del Salvador.
El que quiera trabajar,
Hallará también lugar,
En la viña del Señor.
Reflexión
La vida cristiana es un llamado constante a la acción, pero no a una tarea vacía o por obligación, sino a una labor que brota del corazón agradecido. Al meditar en el deseo de trabajar en la viña del Señor, descubrimos que nuestro servicio comienza con una profunda confianza en su palabra y en su tierno amor. No caminamos por nuestras propias fuerzas; es su gracia la que nos sostiene y nos impulsa a cantar, a orar y a mantenernos activos en su obra. La oración y el trabajo diario no están separados, sino que se entrelazan para nutrir nuestra fe y dar un propósito eterno a cada una de nuestras actividades cotidianas.
Este trabajo diario en la viña tiene un propósito sumamente hermoso y transformador: ser instrumentos para libertar a quienes viven oprimidos por el pecado y conducirlos hacia Jesús, quien es nuestro guía constante y nuestra luz verdadera. Para asumir esta noble tarea, se nos invita a ser obreros de valor. Este valor no proviene de la autosuficiencia, sino de confiar plenamente en el poder del Salvador, quien nos capacita, nos fortalece y disipa todos nuestros temores en el camino.
Hoy, esta hermosa invitación se extiende directamente hacia ti. No importa cuáles sean tus limitaciones o si alguna vez te has sentido poco preparado; en la viña del Señor siempre hay un lugar especial y digno reservado para todo aquel que quiera trabajar. Te animo a que hoy mismo des un paso de fe, entregando tus talentos, tu tiempo y tus oraciones al Creador. Permite que Jesús sea tu guía y tu luz, y disponte a ser ese obrero valiente que comparte su amor con quienes más lo necesitan. Tu lugar en su viña te espera.
Este trabajo diario en la viña tiene un propósito sumamente hermoso y transformador: ser instrumentos para libertar a quienes viven oprimidos por el pecado y conducirlos hacia Jesús, quien es nuestro guía constante y nuestra luz verdadera. Para asumir esta noble tarea, se nos invita a ser obreros de valor. Este valor no proviene de la autosuficiencia, sino de confiar plenamente en el poder del Salvador, quien nos capacita, nos fortalece y disipa todos nuestros temores en el camino.
Hoy, esta hermosa invitación se extiende directamente hacia ti. No importa cuáles sean tus limitaciones o si alguna vez te has sentido poco preparado; en la viña del Señor siempre hay un lugar especial y digno reservado para todo aquel que quiera trabajar. Te animo a que hoy mismo des un paso de fe, entregando tus talentos, tu tiempo y tus oraciones al Creador. Permite que Jesús sea tu guía y tu luz, y disponte a ser ese obrero valiente que comparte su amor con quienes más lo necesitan. Tu lugar en su viña te espera.