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Infantil

Él Me Va A Enseñar

Autor
Cesia Castro

Esta bella canción infantil expresa la alegría de asistir con amor a la Escuela Bíblica Dominical o Vacacional, motivados por la invitación de Jesucristo. Su mensaje central es que Él enseña cosas hermosas sobre la creación y ayuda a descubrir la grandeza de todo lo que existe. La letra menciona los pajaritos, las mariposas, el cielo y los luceros como ejemplos de aquello que se puede aprender. Con un lenguaje sencillo, repetitivo y cercano, la canción anima a participar con entusiasmo en este espacio de enseñanza, presentando a Jesucristo como quien guía y revela el origen maravilloso de todas las cosas.

Letra

A la escuela bíblica vengo con amor,
Porque Jesucristo vino y me invitó.
Cosas muy hermosas Él me va a enseñar,
En la Escuela Bíblica Dominical:

Cómo ha creado todas las cosas,
Él me va a enseñar...
Los pajaritos, las mariposas,
Él me va a enseñar...
Cómo hizo el cielo y los luceros,
Él me va a enseñar...
En la Escuela Bíblica Dominical (Vacacional)

Reflexión

Cuando te acercas a la Escuela Bíblica Dominical con amor, no vienes solamente a ocupar un lugar o a cumplir una costumbre. Vienes porque Jesucristo te ha invitado, y esa invitación habla de su deseo de acercarse a ti y enseñarte cosas hermosas. Puedes recibir este momento con un corazón dispuesto, como quien abre una ventana para contemplar algo nuevo.

La letra te recuerda que Él quiere enseñarte acerca de la creación: los pajaritos, las mariposas, el cielo y los luceros. Cada uno de estos detalles puede despertar en ti admiración y gratitud. Tal vez muchas veces los has visto sin detenerte, pero cuando los miras con atención, pueden convertirse en una oportunidad para reconocer la grandeza y el cuidado de Dios. El vuelo de un pajarito, los colores de una mariposa o la inmensidad del cielo pueden hablarte de un mundo lleno de belleza.

También hay una enseñanza importante en repetir: “Él me va a enseñar”. Estas palabras expresan confianza. No tienes que saberlo todo ni comprenderlo todo de inmediato. Puedes acercarte con sencillez, dispuesto a aprender paso a paso. La fe también crece cuando admites que necesitas recibir orientación y cuando permites que Jesucristo forme tu manera de mirar la vida.

Por eso, participa con alegría y atención. Escucha, pregunta, observa y guarda en tu corazón aquello que aprendes. Después, intenta vivirlo en lo cotidiano: agradece por la creación, cuida lo que te rodea y comparte con otros la alegría de descubrir las maravillas que Dios ha hecho. Que tu asistencia no sea solo un momento agradable, sino una respuesta sincera a la invitación de Jesucristo. Ven con amor, permanece con confianza y deja que Él siga enseñándote.