El Himno De Victoria
esta bella canción presenta un tema de confianza y liberación bajo la guía de alguien con poder superior. La letra describe a un hombre que domina las tempestades y calma las aguas, capaz de abrir pasos donde parece imposible avanzar. A través de imágenes de Mar Rojo, de pasos secos y de un viaje que culmina en un cántico de victoria, se transmite un mensaje central: ante las dificultades, llamar a esa fuerza con fe garantiza salida y protección. El tema se despliega también como testimonio de esperanza: incluso en el fuego o la inundación, la promesa es pasar y entonar un himno de triunfo al otro lado.
Letra
Él es el hombre que tuvo poder
De andar sobre el mar,
Él es el que puede hacer el mar callar.
En el momento que la tempestad te quiera hundir,
Él viene con toda autoridad y manda calma.
Él es el hombre que tuvo poder de hacer a Israel
Caminar por entre las aguas del mar Rojo
Hizo un camino en medio del mar
Para el pueblo de Israel pasar
Y al otro lado con sus pies secos
Pudieron cantar…El Himno de Victoria.
Cuando tú estés frente al mar
Y lo tengas que atravesar,
Llama a este hombre con fe,
Sólo Él abre el mar.
Hermano no tengas temor si detrás viene Faraón,
Al otro lado tú pasarás y allí tú vas a entonar…
El Himno de Victoria
Cada vez que el mar Rojo tú tengas que pasar,
llama siempre a este hombre que te va a ayudar
En la hora más difícil es cuando Él te ve,
llama siempre a este hombre que tiene el poder.
Si tú pasas por el fuego no te vas a quemar,
Y si pasas por las aguas no te ahogarás,
Pasa como Israel que el mar atravesó,
Y en el nombre del Señor el Himno de Victoria
Del otro lado cantó
De andar sobre el mar,
Él es el que puede hacer el mar callar.
En el momento que la tempestad te quiera hundir,
Él viene con toda autoridad y manda calma.
Él es el hombre que tuvo poder de hacer a Israel
Caminar por entre las aguas del mar Rojo
Hizo un camino en medio del mar
Para el pueblo de Israel pasar
Y al otro lado con sus pies secos
Pudieron cantar…El Himno de Victoria.
Cuando tú estés frente al mar
Y lo tengas que atravesar,
Llama a este hombre con fe,
Sólo Él abre el mar.
Hermano no tengas temor si detrás viene Faraón,
Al otro lado tú pasarás y allí tú vas a entonar…
El Himno de Victoria
Cada vez que el mar Rojo tú tengas que pasar,
llama siempre a este hombre que te va a ayudar
En la hora más difícil es cuando Él te ve,
llama siempre a este hombre que tiene el poder.
Si tú pasas por el fuego no te vas a quemar,
Y si pasas por las aguas no te ahogarás,
Pasa como Israel que el mar atravesó,
Y en el nombre del Señor el Himno de Victoria
Del otro lado cantó
Reflexión
Querido hermano, en el caminar de la vida es inevitable encontrarse frente a tempestades que amenazan con hundirnos o ante mares profundos que parecen imposibles de cruzar. En esos momentos de incertidumbre, cuando el temor intenta apoderarse de tu corazón y sientes que las dificultades te persiguen de cerca, como un faraón implacable, la invitación de hoy es a levantar la mirada con fe. No estás solo en medio de la dificultad; hay alguien con una autoridad absoluta que tiene el poder de mandar calma a tu tempestad y abrir caminos donde humanamente no los hay.
Te invito a recordar que este hombre de poder, el Señor, es el mismo que hizo caminar a su pueblo a través del mar Rojo, permitiéndoles cruzar con los pies secos para luego entonar un canto de triunfo. Su fidelidad no ha cambiado. Cuando te encuentres frente a tu propio mar y lo tengas que atravesar, búscalo y llámalo con una fe sincera. Él te ve en tu hora más difícil y está listo para acudir en tu auxilio, pues tiene el poder de hacer lo imposible por ti.
La promesa para tu vida es hermosa y reconfortante: si hoy te toca pasar por el fuego, no te vas a quemar, y si pasas por las aguas, no te ahogarás. Tu situación actual no es el final de tu historia. Aunque hoy sientas la presión de los problemas, mantén la confianza de que, con la ayuda de este hombre de poder, cruzarás a salvo al otro lado.
Apropia esta verdad en tu vida diaria. Entrega tus temores a aquel que camina sobre el mar y prepárate para ver su mano obrar. Muy pronto, con el corazón lleno de gratitud y en el nombre del Señor, tú también estarás del otro lado cantando con alegría el Himno de Victoria. Que su paz y su infinito poder guíen cada uno de tus pasos hoy.
Te invito a recordar que este hombre de poder, el Señor, es el mismo que hizo caminar a su pueblo a través del mar Rojo, permitiéndoles cruzar con los pies secos para luego entonar un canto de triunfo. Su fidelidad no ha cambiado. Cuando te encuentres frente a tu propio mar y lo tengas que atravesar, búscalo y llámalo con una fe sincera. Él te ve en tu hora más difícil y está listo para acudir en tu auxilio, pues tiene el poder de hacer lo imposible por ti.
La promesa para tu vida es hermosa y reconfortante: si hoy te toca pasar por el fuego, no te vas a quemar, y si pasas por las aguas, no te ahogarás. Tu situación actual no es el final de tu historia. Aunque hoy sientas la presión de los problemas, mantén la confianza de que, con la ayuda de este hombre de poder, cruzarás a salvo al otro lado.
Apropia esta verdad en tu vida diaria. Entrega tus temores a aquel que camina sobre el mar y prepárate para ver su mano obrar. Muy pronto, con el corazón lleno de gratitud y en el nombre del Señor, tú también estarás del otro lado cantando con alegría el Himno de Victoria. Que su paz y su infinito poder guíen cada uno de tus pasos hoy.