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Himno

El Coro Celestial

Esta hermosa canción describe un coro celestial que trasciende cualquier prueba terrenal. Su mensaje central es la esperanza de una celebración interminable, donde millones de fieles se unen para alabar al Rey Jesús. La letra proyecta una experiencia de victoria sobre el mal y una alegría inquebrantable donde no habrá llanto ni tristeza, solo melodías que elevan el espíritu. Se destaca la unidad de los peregrinos que, pese a las dificultades, van encontrando un camino de armonía hacia una gran canción que resuena en cada rincón del cielo. El tono es de consuelo y júbilo, destacando la gloria del Salvador y su reino de paz.

Letra

I
Miles de almas cantarán,
En la gloria mas allá,
Poderoso y grande coro formarán;
Cantarán del dulce amor,
Que hasta el cielo los llevó
Y el cantar del coro aquel no tiene igual.

Cuando aquel gran coro empiece allá a cantar
Al Rey Jesús;
¡Oh, cuán dulces melodías sonarán!
Al Rey Jesús,
Por millones cantarán en aquel coro,
No habrá pruebas ni tristeza ni cruel lloro,
Cantaremos al precioso salvador Señor y Rey.

II
Claras voces sonarán,
Todos fieles cantarán
La victoria ya obtenida sobre el mal;
Ningún Ángel se unirá,
Solamente escuchará
Y aleluyas todo el cielo llenarán.

III
A través de la expansión,
Se oirá la gran canción,
Cada acorde hasta la altura se alzará:
Cual las aguas de la mar,
El sonido allí será
Cuando al fin los peregrinos se unirán.

IV
Notas tristes no tendrá,
Sino melodías sin par,
Aquel coro en sus hosannas al cantar;
Será siempre su canción,
Alabando al Redentor:
¡Aleluya a nuestro Rey tributo dad!

Reflexión

Querido hermano y hermana, en medio de las dificultades de nuestro caminar diario, donde a veces el dolor y las pruebas parecen ensombrecer el camino, la hermosa promesa de un coro celestial nos invita a levantar la mirada con profunda esperanza. Imagina por un momento ese glorioso día en que miles de almas, transformadas por el dulce amor del Salvador, se unirán en una sola voz. Allí, frente al Rey Jesús, ya no habrá más espacio para la tristeza, la prueba ni el llanto cruel. La victoria sobre el mal habrá sido alcanzada por completo, y lo único que resonará en toda la expansión del cielo serán melodías de gozo y gratitud eterna.

Esta gran canción tiene una particularidad maravillosa: es el canto exclusivo de los peregrinos, de aquellos que han experimentado la redención en su propia vida. Los mismos ángeles guardarán silencio, limitándose a escuchar con asombro cómo las voces de los fieles llenan el firmamento con aleluyas. Será un sonido imponente, majestuoso y profundo, semejante al movimiento de las aguas del mar, donde cada acorde se elevará hasta la altura para glorificar al Redentor. No habrá en ese coro ninguna nota de tristeza, sino únicamente alabanzas perfectas y hosannas dedicados a nuestro precioso Salvador, Señor y Rey.

Hoy, la invitación para ti es a mantener la fe y a perseverar, recordando que tu caminar en esta tierra tiene un destino de gloria. Te animo a confiar plenamente en ese tierno amor que tiene el poder de sostenerte hoy y de llevarte hasta el cielo. Permite que la certeza de que un día unirás tu voz a ese coro sin igual llene tu corazón de paz en el presente. Entrégate al Salvador, rinde tu vida a Su guía y empieza, desde ahora, a entonar en tu interior ese canto de victoria. ¡Que la esperanza de unirte a ese coro celestial sea tu fortaleza en este día!