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Himno

El Amor De Dios (2)

Esta hermosa canción celebra el inmenso amor de Dios, presentándolo como una verdad tan grandiosa que ni el tiempo ni la imaginación pueden agotarla. Desde la compasión mostrada al primer humano que cae, hasta el perdón y la promesa de un Redentor, se revela un cuidado que trasciende la comprensión humana. El tema central es la gratuidad y la permanencia de ese amor: inmenso, eterno e inagotable, capaz de atravesar cada límite humano y cada escenario del mundo. Su mensaje es claro: ese amor redentor no se agota, permanece a lo largo de las edades y se convierte en la canción de salvación que su pueblo cantará por siempre.

Letra

¡Oh, amor de Dios! tu inmensidad
El hombre no podrá contar,
Ni concebir la gran verdad
Que Dios al mundo pudo amar.
Al primer par, de su hogar
Echados, compadeció;
Y les vistió, les perdonó,
Y un Redentor prometió.

¡Oh, amor de Dios! Brotando está,
Inmensurable, eternal;
Por las edades durará,
Inagotable raudal.

Si fuera tinta todo el mar,
Y todo el cielo un gran papel,
Y cada hombre un escritor,
Y cada hoja un pincel,
Nunca podrían describir
El gran amor de Dios
Que al hombre pudo redimir
De su pecado atroz.

y cuando el tiempo pasará,
Con cada reino mundanal,
Y cada trono caerá,
Con cada trama y plan carnal,
El gran amor del Redentor
Por siempre durará;
La gran canción de salvación
Su pueblo cantará.

Reflexión

Querido hermano y hermana, hoy te invito a detener el paso por un momento y contemplar una verdad que supera todo entendimiento: el inmenso amor de Dios. A veces, en medio de nuestras debilidades y caídas, podemos llegar a pensar que estamos lejos de su gracia. Sin embargo, la hermosa realidad es que el amor del Creador es un raudal inagotable que busca restaurarnos. Desde el principio de la historia, cuando aquel primer par de la humanidad perdió su hogar, la respuesta de Dios no fue el abandono, sino la compasión.