Derrama Tu Poder
esta hermosa letra habla de una entrega total y de una búsqueda profunda de presencia divina. La voz expresa un deseo intenso de no apartarse de lo sagrado y de ser guiada en cada momento, reconociendo que solo en esa cercanía encuentra dirección y propósito. El tema central es la rendición: pedir que el poder y el amor de Jesucristo se derramen sobre quien canta, para sentirse realmente suyo y para vivir conforme a esa relación. En las estrofas se revela una entrega de lo que queda de la vida y una oración constante por estar junto a Él, mostrando una fe que se sostiene en la intimidad y la dependencia.
Letra
I
Muéveme como nunca me has movido
Para que no me olvide de Ti,
Guíame por este momento lindo
Que no me quiero desviar,
No te quiero perder
Derrama tu poder, derrama tu amor,
Jesucristo sólo quiero más de Ti
II
Tómame de la mano este día
Para que sepa yo que soy de Ti;
Hoy te doy lo que queda de mi vida,
Porque eres mi galardón y mi inspiración.
III
Es mi oración, mi única súplica:
Estar junto a Ti, estar junto a Ti
Muéveme como nunca me has movido
Para que no me olvide de Ti,
Guíame por este momento lindo
Que no me quiero desviar,
No te quiero perder
Derrama tu poder, derrama tu amor,
Jesucristo sólo quiero más de Ti
II
Tómame de la mano este día
Para que sepa yo que soy de Ti;
Hoy te doy lo que queda de mi vida,
Porque eres mi galardón y mi inspiración.
III
Es mi oración, mi única súplica:
Estar junto a Ti, estar junto a Ti
Reflexión
En el caminar de la vida, a menudo nos encontramos con momentos hermosos, pero también con la fragilidad de nuestra propia constancia. Por eso, la oración sincera de nuestro corazón debe ser un ruego constante para que el Señor nos mueva como nunca antes. Necesitamos ese impulso divino para no olvidarnos de Él, para mantener nuestros ojos fijos en su presencia y no desviarnos del camino. En medio de las distracciones cotidianas, el temor a perder su cercanía nos invita a buscar una guía segura que nos sostenga en el momento presente.
Esta búsqueda de intimidad se traduce en una petición humilde pero profunda: que nos tome de la mano cada día. Qué consuelo tan grande es experimentar la seguridad de caminar tomados de su mano, sabiendo con certeza que le pertenecemos. Al pedirle a Jesucristo que derrame su poder y su amor, no buscamos una experiencia pasajera, sino una transformación real. Él se convierte en el único anhelo de un alma que reconoce su necesidad de recibir más de su gracia restauradora y de su fuerza diaria.
Hoy, la invitación es a hacer una entrega total y honesta de nuestra existencia. No importa lo que hayamos vivido en el pasado, hoy podemos decirle con confianza que le entregamos lo que queda de nuestras vidas. Cuando reconocemos que Él es nuestro mayor galardón y nuestra verdadera inspiración, rendirle nuestro futuro se vuelve un acto de fe natural y liberador.
Te invito a reflexionar en tu propia vida y a abrir tu corazón a esta maravillosa relación de dependencia. Que tu única súplica y tu oración más profunda en este día sea simplemente esta: estar junto a Él, caminando de su mano y permitiendo que su amor guíe cada uno de tus pasos.
Esta búsqueda de intimidad se traduce en una petición humilde pero profunda: que nos tome de la mano cada día. Qué consuelo tan grande es experimentar la seguridad de caminar tomados de su mano, sabiendo con certeza que le pertenecemos. Al pedirle a Jesucristo que derrame su poder y su amor, no buscamos una experiencia pasajera, sino una transformación real. Él se convierte en el único anhelo de un alma que reconoce su necesidad de recibir más de su gracia restauradora y de su fuerza diaria.
Hoy, la invitación es a hacer una entrega total y honesta de nuestra existencia. No importa lo que hayamos vivido en el pasado, hoy podemos decirle con confianza que le entregamos lo que queda de nuestras vidas. Cuando reconocemos que Él es nuestro mayor galardón y nuestra verdadera inspiración, rendirle nuestro futuro se vuelve un acto de fe natural y liberador.
Te invito a reflexionar en tu propia vida y a abrir tu corazón a esta maravillosa relación de dependencia. Que tu única súplica y tu oración más profunda en este día sea simplemente esta: estar junto a Él, caminando de su mano y permitiendo que su amor guíe cada uno de tus pasos.