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Himno

Con Cristo Yo Iré

Esta hermosa canción transmite la convicción de seguir a Cristo a donde sea que Él guíe. El tema central es la obediencia voluntaria y la confianza en la presencia del Señor en cada paso, incluso en momentos de peligro, pruebas o desiertos. Su mensaje enfatiza que la verdadera fortaleza no nace de la propia capacidad, sino de la unión con Jesús y de la voluntad de servir con gozo, sin miedo ni postureo. Se alienta a ser testigo y luz donde sea, llevando la buena noticia y la cruz con disposición. En cada estrofa se celebra la certeza de que, si Cristo va conmigo, no hay camino que temer.

Letra

I
Ya sea en el valle do el peligro esté,
O que en la luz gloriosa de paz habite yo,
A mi Jesús diré: «Tu voluntad haré,»
Si Cristo me guía doquiera yo iré.

Si Cristo conmigo va, yo iré,
Yo no temeré, con gozo iré, conmigo va;
Es grato servir a Jesús, llevar la cruz;
Si Cristo conmigo va, yo iré.

II
Si al desierto quiere Jesús que vaya yo
Llevando buenas nuevas de santa salvación,
Si allí en dura lid, mi campo señaló,
A Cristo yo sigo, sin más dilación.

III
Aunque mi parte sea mi dura cruz llevar,
Diré a mis hermanos también su gran poder,
Contento quedaré, mi luz haré brillar,
Testigo de Cristo, doquiera yo iré.

IV
La voluntad de Cristo yo quiero obedecer,
Pues en la Santa Biblia encuentro mi saber,
Y con su gran poder al mundo venceré,
Si Él va conmigo, doquiera yo iré.

Reflexión

Caminar por la vida nos lleva a transitar por diversos escenarios. A veces nos encontramos en el valle donde acecha el peligro, y otras veces descansamos en la gloriosa luz de la paz. Ante estas realidades, la invitación pastoral que hoy recibimos es a confiar plenamente en la guía de Jesús, entregándole nuestra voluntad con la certeza de que, si Él nos acompaña, podemos caminar hacia cualquier lugar sin ningún temor. La verdadera seguridad no depende de la comodidad de las circunstancias externas, sino de la maravillosa presencia de Aquel que camina a nuestro lado y nos sostiene.

Seguir a Cristo puede implicar, en ocasiones, adentrarse en el desierto para enfrentar duras batallas. Sin embargo, aun en esos terrenos difíciles, somos llamados a llevar las buenas nuevas de la santa salvación. El servicio a Jesús, aunque demande llevar nuestra propia cruz, se transforma en un camino de gozo profundo cuando comprendemos que no caminamos en soledad. Qué grato es servirle cuando decidimos seguirle sin dilación, permitiendo que su compañía disipe todo miedo y llene nuestra alma de una alegría que el mundo no puede dar.

Esta fe nos desafía también a ser testimonios vivos de su gran poder ante nuestros hermanos. Aunque la carga parezca pesada, tenemos la hermosa oportunidad de mantenernos contentos, haciendo brillar nuestra luz en medio de la oscuridad. Para sostener este caminar diario con sabiduría, la Santa Biblia nos ofrece el saber necesario para obedecer su voluntad y, con su gran poder, vencer al mundo. Hoy te invito a abrir tu corazón a esta hermosa promesa de fe y hacerla tuya: si Cristo va contigo, puedes ir con gozo y confianza a dondequiera que Él te guíe.