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Himno

Como El Arca De Noé Sobre Las Aguas

esta hermosa canción nos invita a contemplar la fe como un refugio firme en medio de la tempestades de la vida. Al usar la imagen del arca que se mantiene a salvo sobre las aguas, transmite la idea de protección divina y de esperanza sostenida por la obediencia y la adoración. Su mensaje central empuja a que cada creyente reconozca a Jesucristo como salvador y, con devoción, construya un altar en el propio corazón, como señal de gratitud y entrega. Habla de un amor de Cristo que alcanza lo perfecto, capaz de transformar la vida y de unir a la comunidad en reconocimiento y alabanza al Autor de la salvación.

Letra

Como el arca de Noé sobre las aguas,
Se mecía bajo el soplo de los vientos,
Los que en ella muy contentos se encontraban,
Alababan el nombre del Señor.

Hoy nosotros como aquellos demos gloria,
Al autor de nuestra salvación
Y con gran devoción edifiquemos
Un altar en cada corazón.

¡Qué hermoso es el amor de Cristo!
¡Qué hermoso perfecto amor!
Amigo ahora el arca, es Jesucristo mi Salvador.

Reflexión

En medio de las tormentas de la vida, cuando los vientos soplan con fuerza y las aguas de la dificultad parecen inundar nuestra realidad, la imagen del arca nos ofrece un hermoso refugio de paz y esperanza. Así como en la antigüedad aquella embarcación se mecía segura bajo el soplo de los vientos, albergando a quienes con alegría alababan al Señor, hoy también se nos invita a encontrar ese mismo descanso espiritual. No importa cuán agitado esté el mundo a nuestro alrededor; existe un lugar de total seguridad donde la tempestad pierde su fuerza y el temor se transforma en una dulce y confiada alabanza.

Ese refugio no es una estructura física, sino una realidad interna que podemos experimentar en el presente. El mensaje de hoy nos hace un llamado tierno y urgente: dar gloria al autor de nuestra salvación y, con profunda devoción, edificar un altar en cada uno de nuestros corazones. Levantar este altar significa consagrar nuestro interior, reservando un espacio diario para la gratitud, la comunión y la entrega personal. Al hacerlo, permitimos que la alabanza constante sea la melodía que guíe nuestros días, recordándonos que no estamos a la deriva en medio de la marea, sino sostenidos por un cuidado divino y constante.

Querido amigo, la hermosa verdad que hoy deseamos compartir contigo es que esa arca de salvación y protección tiene un nombre: Jesucristo, nuestro Salvador. Su amor es perfecto, tierno y sin igual; un amor que no falla y que te invita cordialmente a entrar en su gracia protectora. Te invitamos hoy a dar un paso de fe, a abrir las puertas de tu vida y a permitir que sea Él quien sostenga tu caminar sobre las aguas de la incertidumbre. Deja que su perfecto amor disipe tus temores y haz de tu corazón su altar. En Jesús encontrarás el refugio seguro donde tu alma por fin podrá descansar y cantar con sincero gozo.