Avívame
esta bella canción nos sumerge en un clima de entrega y búsqueda espiritual. A partir de un llamado a hacer la voluntad de Dios en cada momento, la letra invita a derramar Su Espíritu y a humillarse frente a su presencia, como señal de rendición y devoción. El deseo central es despertar y avivar la vida interior, encendiéndola con un poder divino que transforme el corazón y todo el ser. Se percibe una sed de gloria divina y de un encuentro real, donde la fe no es solo emoción, sino una energía que impulsa a clamar y a caminar en dirección a esa presencia que renueva.
Letra
Haz tu voluntad en este lugar,
Derrama de tu espíritu en mi ser;
Nos humillamos, nos postramos,
Queremos ver tu gloria Dios.
Avívame con tu poder Señor,
Pon fuego en mi corazón;
Que todo mi ser arda en tu calor,
Avívame
Clamaremos hasta ver tu gloria
Derrama de tu espíritu en mi ser;
Nos humillamos, nos postramos,
Queremos ver tu gloria Dios.
Avívame con tu poder Señor,
Pon fuego en mi corazón;
Que todo mi ser arda en tu calor,
Avívame
Clamaremos hasta ver tu gloria
Reflexión
Querido hermano y hermana, en el caminar diario de nuestra fe, a menudo nos encontramos desgastados por las rutinas y las cargas del día a día. Es en esos momentos de sequedad donde surge un clamor profundo desde lo más íntimo de nuestro ser: "Haz tu voluntad en este lugar". Esta hermosa declaración nos invita a detenernos, a rendir el control de nuestras circunstancias y a abrir de par en par las puertas de nuestra vida para que el Señor derrame de su Espíritu en nosotros. No se trata de buscar nuestras propias fuerzas, sino de reconocer con total honestidad que necesitamos desesperadamente de su presencia transformadora para ser renovados.
El verdadero avivamiento personal comienza con una actitud de profunda entrega. Al humillarnos y postrarnos ante Dios, despojándonos del orgullo y de nuestras propias agendas, preparamos el terreno para que Él actúe con libertad. La petición "avívame con tu poder, Señor" es el deseo ardiente de que el fuego de su amor consuma toda apatía en nosotros. Te invito a reflexionar hoy en tu propia intimidad: ¿está tu corazón ardiendo en su calor? Permitir que el Señor ponga su fuego en nuestro interior purifica nuestras intenciones, aviva nuestra fe y nos devuelve la pasión por vivir conforme a su propósito.
Esta búsqueda espiritual no es un evento de un solo momento, sino un compromiso de perseverancia. Cuando decidimos que clamaremos hasta ver su gloria, estamos eligiendo caminar con una fe firme y constante, confiando en que el Señor responde al corazón que le busca con insistencia y sinceridad. Te animo a hacer de estas palabras tu oración personal el día de hoy. Permite que todo tu ser sea encendido por su presencia, rinde tu voluntad ante Él y camina con la dulce certeza de que su Espíritu está listo para avivarte, guiarte y manifestar su gloria en cada área de tu vida.
El verdadero avivamiento personal comienza con una actitud de profunda entrega. Al humillarnos y postrarnos ante Dios, despojándonos del orgullo y de nuestras propias agendas, preparamos el terreno para que Él actúe con libertad. La petición "avívame con tu poder, Señor" es el deseo ardiente de que el fuego de su amor consuma toda apatía en nosotros. Te invito a reflexionar hoy en tu propia intimidad: ¿está tu corazón ardiendo en su calor? Permitir que el Señor ponga su fuego en nuestro interior purifica nuestras intenciones, aviva nuestra fe y nos devuelve la pasión por vivir conforme a su propósito.
Esta búsqueda espiritual no es un evento de un solo momento, sino un compromiso de perseverancia. Cuando decidimos que clamaremos hasta ver su gloria, estamos eligiendo caminar con una fe firme y constante, confiando en que el Señor responde al corazón que le busca con insistencia y sinceridad. Te animo a hacer de estas palabras tu oración personal el día de hoy. Permite que todo tu ser sea encendido por su presencia, rinde tu voluntad ante Él y camina con la dulce certeza de que su Espíritu está listo para avivarte, guiarte y manifestar su gloria en cada área de tu vida.