Saltar al contenido
Coro

Amamos tu presencia

Autor
Miel San Marcos

esta bella canción nos habla de la presencia de Dios como fuente de sanidad y libertad. Su letra revela que en ese encuentro hay perdón y salvación que transforman el interior y abren un camino de confianza. Al correr hacia Él, se afirma que el cielo se abre en lo cotidiano, haciendo de lo divino una experiencia presente aquí y ahora. Reitera un mismo deseo: amar y valorar la presencia de Dios por encima de cualquier otra cosa, porque aquello que se ama y se anhela es precisamente habitar junto a Él. El mensaje central es claro: la presencia es la mayor bendición que puede transformar la vida.

Letra

Encuentro sanidad
Encuentro libertad en tu presencia
Encuentro el perdón

Encuentro salvación en tu presencia
Correremos hacia ti
El cielo hoy está aquí

Correremos hacia ti
El cielo hoy está aquí

Amamos tu presencia, oh Dios
Amamos tu presencia, oh Dios
Amamos tu presencia, oh Dios
Amamos tu presencia, oh Dios

Lo que amamos
Es tu presencia
Lo que anhelamos
Es tu presencia

Reflexión

En el caminar de la vida, muchas veces nos encontramos cansados, buscando respuestas y alivio para las cargas que llevamos en el corazón. Es en esos momentos de búsqueda sincera donde la hermosa verdad de esta alabanza resuena con fuerza: en la presencia de Dios hay un refugio seguro. Cuando nos acercamos a Él, no encontramos juicio ni rechazo, sino un espacio sagrado donde se derrama la sanidad para nuestras heridas, la libertad de nuestras prisiones internas, el perdón que restaura nuestra alma y la salvación. Todo lo que nuestro ser necesita para ser verdaderamente restaurado se halla plenamente al estar cerca de nuestro Creador.

La invitación para nosotros hoy es a no quedarnos como espectadores distantes, sino a correr con determinación hacia su encuentro. Al decidir dar ese paso de fe y buscarle activamente, experimentamos algo extraordinario: el cielo mismo se hace presente en nuestra realidad cotidiana. No tenemos que esperar a que nuestras circunstancias cambien por completo para experimentar la paz y el amor divino; hoy mismo, en el lugar donde te encuentras, puedes vivir ese destello de su gloria. Correr hacia Él significa rendir nuestras preocupaciones y confiar en que su cercanía transforma el dolor en esperanza.

Te invito hoy a hacer de este anhelo tu propia oración y tu estilo de vida. Pregúntate en la intimidad de tu corazón: ¿Qué es lo que realmente amo y anhelo en mi día a día? Que nuestra mayor pasión sea buscar y habitar en su presencia, reconociendo que no hay lugar más alto ni más seguro que estar cerca de Él. Abramos el corazón con fe, permitiendo que el amor por su presencia guíe cada uno de nuestros pasos, y que sea ese anhelo profundo el que dirija nuestra vida, sabiendo que en su cercanía encontramos todo lo que verdaderamente importa.