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Himno

Alzad Las Manos

esta bella canción invita a levantar las manos y ofrecer gloria a Dios, como una respuesta espontánea de gratitud y fe. Su mensaje central es reconocer que Dios habla y guía, y que la obediencia a su palabra se manifiesta en actos de confianza. La letra destaca una instrucción divina dirigida a Noé, recordándonos que seguir ese mandato implica creer en un plan más grande y actuar con fe. Al describir la construcción de un arca y la llegada de los animales, se refuerza la idea de que la obediencia también cuida la creación. En su conjunto, la canción convierte la alabanza en una afirmación de fe práctica y salvaguarda la esperanza.

Letra

Alzad las manos y dadle la gloria a Dios
Alzad las manos dad la gloria, como dijo el Señor.

Dios dijo a Noé construye un arca
Hecha toda hecha de madera como dijo el Señor.

Los animalitos subieron de dos en dos
Los elefantes y pingüinos como dijo el Señor.

Reflexión

Cuando alzamos nuestras manos para dar la gloria a Dios, estamos realizando un acto de profunda entrega y confianza. Este sencillo gesto, lleno de alegría y reverencia, nos invita a sintonizar nuestro corazón con la voluntad divina, recordando que cada paso de nuestra vida cobra sentido cuando lo damos tal como el Señor lo ha indicado. Alabar a Dios no es solo una acción externa, sino una respuesta interna de fe que reconoce su guía y su amor constante en nuestro caminar diario. Nos recuerda que, sin importar las circunstancias, siempre hay un motivo para levantar los brazos en señal de gratitud y adoración.

La experiencia de Noé y la construcción del arca de madera nos habla directamente de la obediencia y de la preparación activa. Dios dio una instrucción clara y, con fe, se levantó un refugio seguro. En nuestra vida cotidiana, a menudo se nos invita a construir espacios de paz, de fe y de amor, siguiendo la guía del Señor. Construir nuestra propia arca de fidelidad requiere esfuerzo, constancia y, sobre todo, una confianza firme en que los planes de Dios son de bienestar. Es una invitación a escuchar su voz y a actuar conforme a sus palabras, sabiendo que Él siempre provee el camino para protegernos.

Asimismo, la tierna imagen de los animales subiendo de dos en dos, desde los grandes elefantes hasta los singulares pingüinos, nos muestra el cuidado minucioso de Dios por toda su creación. Nadie se queda fuera de su plan de amor y protección; cada criatura tiene un lugar. En esta hermosa diversidad, somos llamados a caminar juntos, en comunidad, apoyándonos mutuamente en el viaje de la fe. Hoy, el Señor te invita a unirte a este caminar seguro, a confiar en su cuidado y a levantar tus manos con la certeza de que estás bajo su amparo. Permite que tu vida sea un testimonio de confianza y dale la gloria a Dios en cada paso que des.