Al Lado De Ti
- Autor
- Luz E. Cifuentes
- Intérprete
- Luz E. Cifuentes
Aquí se expresa una relación cercana y confiada con el Señor, cuya presencia transforma la tristeza en alegría y permite avanzar con dicha. El hablante afirma que Dios escucha en los momentos de conflicto, defiende, ayuda y revela su bondad. También manifiesta una alabanza agradecida porque el Señor comparte verdades que no dependen de la sabiduría humana, sino de su voluntad y agrado. El mensaje central destaca la unidad de Dios, la paternidad divina, la fe, el bautismo, el amor y la misericordia. Jesús aparece como camino, verdad, vida y lámpara, ofreciendo orientación y luz cuando todo parece oscuro.
Letra
Al lado de ti, Señor,
Me olvido si triste estoy,
Estando en tu plenitud,
Confío y dichoso voy.
Jehová me oye en el día de conflicto,
El Nombre del Dios de Jacob me defiende,
Me envía ayuda desde su santuario,
¡Mirad cuán bueno es mi Jesús!
Ahora te alabo Señor,
Porque escondiste estas cosas de sabios,
Las has revelado a mí,
Señor, porque te agradó:
Un Dios, un Padre, una fe y un bautismo,
Dador de amor y de misericordia:
Jesús: el camino, la verdad, la vida,
Y lámpara, donde no hay luz
Me olvido si triste estoy,
Estando en tu plenitud,
Confío y dichoso voy.
Jehová me oye en el día de conflicto,
El Nombre del Dios de Jacob me defiende,
Me envía ayuda desde su santuario,
¡Mirad cuán bueno es mi Jesús!
Ahora te alabo Señor,
Porque escondiste estas cosas de sabios,
Las has revelado a mí,
Señor, porque te agradó:
Un Dios, un Padre, una fe y un bautismo,
Dador de amor y de misericordia:
Jesús: el camino, la verdad, la vida,
Y lámpara, donde no hay luz
Reflexión
Al lado del Señor, la tristeza no tiene que ser el lugar definitivo de nuestro corazón. La letra nos invita a acercarnos a Él y a permanecer en su presencia, porque allí encontramos plenitud, confianza y una alegría que no depende de que todo esté resuelto. No se trata de negar los días difíciles, sino de vivirlos acompañados por Dios, descansando en que Él oye en el conflicto y sostiene a quienes claman a su nombre.
Qué consuelo saber que, cuando nuestras fuerzas son limitadas, el Señor puede enviar ayuda desde su santuario. Su cuidado no es distante ni indiferente. Él se acerca, defiende y acompaña. Por eso, aun en medio de la preocupación, podemos detenernos para reconocer su bondad. La alabanza no nace solamente cuando desaparecen los problemas; también puede brotar mientras esperamos, porque la presencia de Jesús sigue siendo motivo suficiente para confiar.
La canción expresa además una profunda gratitud: Dios revela lo que necesitamos conocer y permite que su amor y su misericordia alcancen nuestro corazón. No dependemos únicamente de nuestra capacidad para comprenderlo todo. Hay un regalo en recibir con humildad aquello que el Señor muestra, dejando que su verdad transforme nuestra manera de vivir. La fe nos reúne en un mismo Dios, un mismo Padre y una misma esperanza, y nos orienta hacia Jesús, presentado como camino, verdad y vida.
Hoy podemos preguntarnos: ¿estoy intentando enfrentar mi tristeza y mis conflictos en soledad, o estoy buscando estar al lado del Señor? Tal vez sea necesario apartar un momento para hablar con Él con sinceridad, agradecer su cuidado y pedirle que ilumine aquello que parece oscuro. Que nuestra confianza no sea solo una idea, sino una decisión diaria: caminar junto a Jesús, recibir su misericordia y permitir que su luz guíe cada paso.
Qué consuelo saber que, cuando nuestras fuerzas son limitadas, el Señor puede enviar ayuda desde su santuario. Su cuidado no es distante ni indiferente. Él se acerca, defiende y acompaña. Por eso, aun en medio de la preocupación, podemos detenernos para reconocer su bondad. La alabanza no nace solamente cuando desaparecen los problemas; también puede brotar mientras esperamos, porque la presencia de Jesús sigue siendo motivo suficiente para confiar.
La canción expresa además una profunda gratitud: Dios revela lo que necesitamos conocer y permite que su amor y su misericordia alcancen nuestro corazón. No dependemos únicamente de nuestra capacidad para comprenderlo todo. Hay un regalo en recibir con humildad aquello que el Señor muestra, dejando que su verdad transforme nuestra manera de vivir. La fe nos reúne en un mismo Dios, un mismo Padre y una misma esperanza, y nos orienta hacia Jesús, presentado como camino, verdad y vida.
Hoy podemos preguntarnos: ¿estoy intentando enfrentar mi tristeza y mis conflictos en soledad, o estoy buscando estar al lado del Señor? Tal vez sea necesario apartar un momento para hablar con Él con sinceridad, agradecer su cuidado y pedirle que ilumine aquello que parece oscuro. Que nuestra confianza no sea solo una idea, sino una decisión diaria: caminar junto a Jesús, recibir su misericordia y permitir que su luz guíe cada paso.