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Coro

Absoluto

esta bella canción presenta a un Dios absoluto que no recibe órdenes y que manda por sí mismo, sin depender de nadie. Se revela como juez y Verona de todo, que no se deja sobornar, ni necesita apoyo externo. Su grandeza no tiene límites: no tiene sustituto, ni fiador, ni calendario; no existe fecha de nacimiento y no hay fila para hablar con Él. Atiende a todos sin hora marcada, y conoce a cada ser por dentro y por fuera. El tema central es su autoridad suprema, su independencia ante cualquier consejo humano y la gloria que merece toda honra. Es un llamado a reconocer que Él manda, sabe y gobierna en todo lugar.

Letra

Él nunca recibe órdenes
ni es mandado
Pues Él mismo es el
que manda y hace como Él quiere

Es el juez que juzga todo
sin ser sobornado
Él nunca se sintió
cansado así solo es Él

Jesús no tiene sustituto
ni tiene fiador

Él no le debe a nadie
no halla cobrador
Él es absoluto y
no erra en nada

La sala del mismo universo
es escritorio de Él

No existe ni una fila
para hablar con Él
Atiende a todo mundo
sin hora marcada

Éste es mi Dios, Quien conoce
a todo hombre por dentro y por fuera

Éste es mi Dios, el sol pierde
claridad cerca de su gloria

Éste es mi Dios, no se vende,
no se rinde a un superior

El futuro de la ciencia Él ya domina
Y de la medicina Él es profesor

El nunca cumple años
Porque no existe fecha de su nacimiento

El maestro que imparte el conocimiento
Y la sabiduría es alumna de Él

No usa calendario
No necesita secretario
para agendar sus planos

No depende de consejos
de seres humanos
Toda gloria y toda
honra sea dada a Él

Para Él, por Él,
con Él, solo a Él
Aquí y en cualquier lugar
Quien manda en todo es Él

Reflexión

Querido hermano y hermana, en medio de un mundo lleno de incertidumbres y agendas apretadas, es profundamente consolador recordar la naturaleza de nuestro Dios. Él es absoluto, un soberano que no necesita de consejeros humanos, ni de calendarios, ni de secretarios para ordenar sus planes perfectos. Su autoridad es suprema y no depende de nadie; sin embargo, lo más hermoso es que este Dios tan inmenso, cuyo escritorio es el universo entero, siempre tiene tiempo para ti. No hay filas de espera ni citas programadas para hablar con Él. Él te atiende en cualquier momento, con un amor que supera todo entendimiento.

Este Dios maravilloso te conoce por dentro y por fuera. No hay rincón de tu corazón que esté oculto a sus ojos, y aun así, su mirada sobre ti está llena de gracia. Él es el juez justo que no se cansa, el maestro de toda sabiduría y aquel que jamás se equivoca en nada. Frente a su gloria, incluso el sol pierde su claridad. Hoy, la invitación es a descansar en su soberanía. Si sientes que tus fuerzas se agotan o que no encuentras respuestas, recuerda que Jesús no tiene sustituto. No necesitas cargar con tus problemas a solas; deposita tu fe en Aquel que lo domina todo y que nunca falla.

Te invito a abrir tu corazón a este Dios absoluto en tu vida diaria. Deja que Él sea quien guíe tus pasos y tome el control de tus decisiones, rindiendo tu voluntad ante su sabiduría infinita. Reconozcamos que todo es para Él, por Él y con Él, tanto aquí como en cualquier lugar. Que nuestra respuesta diaria sea la entrega confiada y la alabanza sincera a Aquel que manda en todo, encontrando en su presencia eterna el refugio, la paz y la dirección que tanto anhelamos.